La Asociación Panameña de Industrias de Buena Voluntad es una organización no gubernamental de carácter social que inició el 14 de septiembre de 1970 con el fin de ofrecer capacitación profesional en talleres protegidos y convertirse así en una esperanza para la integración laboral de personas con limitaciones físicas y mentales.
Anayansi de Turner, encargada de las relaciones públicas de la empresa, explicó que esta industria tiene como misión la capacitación laboral e integral por medio de programas de formación y producción, a la vez cumplir y exceder las necesidades y expectativas de sus clientes de tal manera que se promueva un ambiente de respeto a la dignidad de todos.
Por medio de esta capacitación profesional a jóvenes y adultos con limitaciones físicas o mentales se les brinda una formación básica laboral, no sólo en los talleres, sino también en cursos de informática, entrenamiento y adaptación laboral en las empresas, a través del programa alianza con el comercio y la industria (A.C.I.).
Dentro de los talleres de formación y producción que posee esta industria están el de Comida Rápida, Taller de Metales, Infoplaza, Taller de Mantenimiento y Limpieza, Taller de Empaque, Básica Laboral y cursos vocacionales, en donde se encuentran 115 jóvenes entrenándose sólo en esta área.
¿A quién va dirigido? Este programa va dirigido a discapacitados, a personas del primer grado de consaguinidad con las personas discapacitadas y a personas de bajos recursos que se encuentren entre los 18 años en adelante, ya que se busca la manera de preparar a las personas no sólo en el área emocional sino también intelectual para enfrentar un empleo hoy día, pero este programa no sólo cuenta con la participación de personas en la misma área, sino que también viajan personas de otros lugares un poco más distantes como Chilibre, Panamá Centro, Juan Díaz y Pedregal.
Ellos adquieren las habilidades necesarias para ocuparse de un puesto de trabajo, demostrando su capacidad desarrollando destrezas a través de sus prácticas diarias.
Un ejemplo de esto es la joven Yarissa Morales, de 21 años, ella es madre soltera de una niña de seis años, e ingresó a Industrias de Buena Voluntad a sus 18 años por medio del Club Activo 20-30. Ella tomó cursos de cocina, Talleres de Capacitación, Programas y luego de Recepcionista.
Yarissa presenta una discapacidad física en su brazo izquierdo que le causó muchos obstáculos a la hora de buscar trabajo, ya que el rechazo de las personas era evidente, pero gracias a su esfuerzo y a la capacitación recibida, el Instituto Nacional de Medicina la recibió para que pudiera laborar en la atención al cliente como una persona más dentro del personal.
Es por esto y mucha razones más que industrias como estas se necesitan en Panamá, para hacer valer a los discapacitados y demostrar que ellos tienen los mismos derechos que todos.
Este año se implementó el Programa de Oportunidades de Empleo a través de la Tecnología en las Américas(POETA), que es dirigido por Adolfo Tristán e instruido por José Louis, quienes también son discapacitados pero por su desempeño y superación han podido alcanzar buenas posiciones dentro de la empresa.
Una capacitación laboral e integral para discapacitados
Los jóvenes son capacitados en especialidades que facilitan su desempeño en áreas laborales.