EMILY London Alcázar, de apenas seis años, escogió una forma particular para expresar su más profundo deseo de tener una escuela renovada. Le escribió una carta al presidente de la República, Martín Torrijos.
"Yo lo que quiero es que mi escuela sea más linda", contó a Panamá América, cuando nos hacía entrega de la misiva.
En la María Ossa de Amador, de Parque Lefevre, Emily es un personaje. A nuestra llegada y una vez la conocimos, no faltó quien diera las mejores referencias de ella.
Su maestra, Dalys Bazán, enumeró por lo menos seis cualidades de la inquieta niña. "Es educada, de buenos valores, excelente estudiante, ordenada, cooperadora y dinámica". Y fue evidente que no exageraba.
Pero, ¿qué es lo que ha mantenido en vilo a Emily en las últimas semanas?
"Lo que pasa es que yo conocí al presidente Torrijos cuando inauguraron mi casa". Ella vive en un residencial del Río Abajo con su hermana y sus padres. Fue por eso, nos narró, que decidió escribirle.
"Le pido un techo para la escuela porque cuando damos educación física y llueve, no podemos dar la materia, ansiada para muchos de mis compañeros".
Su letra es clara, legible, como ocurre pocas veces en los niños de su edad. Subrayó con verde aquello que le interesaba más y se esmeró, pidiendo ayuda de su madre, en cuidar la ortografía.
Sus palabras corroboran que aprendió a compartir desde pequeña.
"Mi salón de clases necesita una pizarra blanca y un pupitre". Más tarde comprendimos el porqué.
El aula de Emily tiene un tablero que utiliza marcadores, con un enorme hoyo en el centro. Está así desde el año pasado y el escritorio, le cayó encima a la maestra hace un tiempo.
Emily pide para los demás. "Desearía que si está en sus posibilidades, visite mi escuela para que la conozca y usted pueda darse cuenta de nuestras necesidades".
A esta pequeña le roba el sueño que ella y los demás niños, 847 en el turno diurno y vespertino, no tengan un parque de juegos.
Aunque su principal propósito es la reparación del plantel, Emily no perdió la oportunidad para algo más.
Conserva vivo en su mente, el recuerdo de cuando Torrijos la sostuvo en sus brazos, vestida de pollera, y le prometió presentarle a su hijo Andrés. "Eso para mi sería muy bonito", nos reitera, luego de que lo leyéramos en su emotiva nota.
Una carta especial
Pide una pizarra blanca, un pupitre y un techo para que los niños den educación fsica.