Por lo que reflejan las estadísticas, se ha registrado un descenso en las aprehensiones. El promedio de delincuentes condenados aumentó y va de la mano con el deterioro de los factores sociales como el empleo, el desempleo y la desintegración familiar.
Euclides Antonio Méndez, investigador del Centro de Investigaciones de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Panamá (UP), recalcó que el ciudadano común se encuentra preocupado por los niveles de inseguridad que imperan.
Esto es por la concentración de la población pobre en el área Este de la ciudad, el norte y las zonas fuera de la ciudad como Arraiján y La Chorrera.
Debido a ello, el aumento de los detenidos está condicionado por factores sociales, ya que actualmente los jóvenes tienen mayores necesidades económicas que antes y entran fácilmente al proceso de la delincuencia.
Sectores como Pacora, Villa Grecia y la 24 de Diciembre, dijo Méndez, también se consideran sitios de rápido crecimiento poblacional alrededor de la ciudad y, en este sentido, la Policía Nacional tiene grandes deficiencias para dar seguridad.
Pero en delitos de tipo administrativo, como el problema del Tránsito, la Policía no tiene ningún tipo de organización para enfrentar las irregularidades, ya que ésta tiene un Departamento de Operaciones del Tránsito que compite con la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT).
Caso específico es la flagrancia con la que los automovilistas se estacionan en sitos donde no deben hacerlo o cuando se toman terrenos que no les corresponde, faltas que se encuentran reglamentadas y que no son castigadas, porque la Policía no se da abasto para los delitos que se dan en la ciudad.
"La Policía Nacional se hace de la vista gorda, sobre todo en los delitos de tipo administrativos, para no detener a más personas y por consiguiente empieza a disminuir la tasa de detenidos", consideró el investigador.