Los panameños lo observan como algo normal, aunque en los últimos años se ha tratado de maquillar esta situación, a través de las modernas paradas de buses.
Así lo considera Valentín Monforte, presidente de la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos de Panamá (SPIA), al evaluar la pobreza en que se encuentran varios sectores de la periferia de la ciudad.
"Décadas atrás estos elementos urbanos abundaron en zonas específicas de la ciudad, como el Casco Antiguo y Bella Vista, donde por metro cuadrado de urbanización habían más áreas de plazas y parques que lo que actualmente se esta haciendo", opinó el arquitecto.
Para Monforte, el Estado tiene el deber de crear las zonas verdes, y asignar las áreas para el desarrollo futuro de la ciudad.
En cuanto a los edificios públicos, anteriormente estos tenían facilidades para los visitantes y el común de las personas.
Ahora debido a la mala planificación de su construcción, estas áreas no existen, afirmó.
"A los gobiernos anteriores nunca les preocupó el tema de la planificación urbana de la ciudad. Por otro lado, nunca se destinaron recursos para darle suficiente mantenimiento, haciendo sentir lástima cada vez que se visita un edificio por el pésimo estado en que se encuentran", dijo Monforte.
Sobre el tema de las paradas, como parte del mobiliario urbano, el esfuerzo únicamente ha recaído en el centro de la ciudad, dejando zonas como San Miguelito y las áreas de Juan Díaz y otras distantes como Chilibre, con paradas mal ubicadas.
Como si se tratara de un círculo vicioso, la mala ubicación de las paradas va relacionada con el problema del transporte colectivo, el cual se encuentra obsoleto.
Monforte considera que la mala planificación urbana ha provocado una vocación de la ciudad orientada hacia el uso exclusivo de los automóviles, sin considerar que el 90% de las personas no tienen vehículos para conducir, sin embargo, carece de aceras o espacios para los transeúntes de la ciudad y las áreas de las periferias.
De acuerdo con Monforte, hay que emplear adecuadamente el espacio público para uso de los propios ciudadanos.
Crear estacionamientos para evitar que los conductores utilicen las aceras para estacionar sus autos.
Para el presidente de la SPIA, el problema de urbanismo debe ser prioridad del Estado para tener una mejor ciudad.