MIENTRAS muchas de las nomenclaturas de la ciudad siguen tiradas en la calle, las autoridades no definen de quién es la responsabilidad del mantenimiento.
Sucede que las instituciones competentes aún no tienen bien definidas sus funciones en cuanto al tema.
Tanto el Consejo Municipal de Panamá, como el ministerio de Obras Públicas (MOP) y la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), tienen parte en el asunto, aunque no todos lo tienen claro.
Colocarle el nombre a una calle o avenida no es tarea de una sola institución, según conoció Panamá América.
En el Consejo Municipal nos de Panamá nos informaron dieron algunas luces sobre el caso.
Según Denisse Romero, vocera del Concejo, la función de ellos es designar el nombre de la calle o avenida basados en un consenso de los consejales.
Manifestó que los consejales son los que aprueban el nombre de cada una de las calles, a solicitud de los representantes, tomando en cuenta algunos aspectos.
Por ejemplo, si se trata del nombre de una persona, se evalúa en la Comisión de Honores y Distinciones, en donde se investigan sus méritos tanto en la sociedad como en el barrio al que se le desea nombrar de esa forma.
Es por ello que muchas tienen el nombre de presidentes, políticos, celebridades religiosas, e incluso de países.
Así podemos citar la vía Ricardo J. Alfaro, la José Agustín Arango, la Luis Felipe Clement, la avenida Cuba, la Perú y la Juan Pablo II, sólo por mencionar algunas.
Al custionarle sobre el mantenimiento de las nomenclaturas, se nos informó que la tarea del Concejo no pasa de allí.
Fue entonces cuando contactamos al MOP, en donde se nos informó que anteriormente la institución tenía cartas en el asunto; sin embargo, en la actulidad es responsabilidad de la ATTT.
En la ATTT, también tuvieron una respuesta limitada.
Aseguraron que sólo les compete la colocación de señales verticales y horizontales, mas no ponerle el nombre a las avenidas.
Lo cierto es que esta confusión interinstitucional está perjudicando la imagen del país, en cuanto al turismo se refiere, porque los letreros de algunas calles permanecen en pésimo estado.
Panamá América hizo un recorrido precisamente para conocer el estado de las nomenclaturas.
Durante el recorrido, José Sánchez, un transeúnte, comentó que no sólo le preocupa la condición de los letreros, sino también que gran parte de ellos son "muy pequeños e ilegibles".
Ese fue el caso de los que están ubicados en la Aavenida Cuba y Perú.
Una situación similar se observó en vía Argentina. La nomenclatura estaba doblada e incluso, un poco borrosa.
Cuentan los vecinos del área que el letrero ha estado así desde hace mucho tiempo y nadie se ha preocupado por darle mantenimiento.
Uno de los aspectos de los que pudo percatarse este diario durante el recorrido fue que las nomenclaturas de las calles principales del área metropolitana han sido reemplazadas como "por arte de magia".
La sustitución consiste en la colocación de unos letreros grandes en donde se encuentra el nombre de la calle y la dirección que hay que seguir para llegar a la avenida.
En ese sentido, el clamor popular en varios de los puntos visitados es que los letreros y señalizaciones son parte fundamental en el desarrollo de un país.
Lo que ocurre es que sirven de orientación a los turistas y por tanto, deben estar en excelentes condiciones.