La investigación reflejó que un 47.78% de las pacientes evaluadas presentó infección por el VPH. De los 140 genotipos conocidos del VPH, los más críticos y agresivos son los 16, 18 y 52, los cuales afectan a jóvenes entre 15 y 24 años, denota el estudio. De esos 140 genotipos, unos 15 son de alto riesgo o productores de cáncer.
“Los demás no producen cáncer, sino que conllevan a la aparición de condilomas o verrugas”, explicó Néstor Sosa, director del ICGES luego que indicara que tener múltiples parejas sexuales y que estas tengan otras, conlleva a que el VPH propague su efecto dañino.
En el 90% de los casos de cáncer de cuello uterino que se diagnostican está presente el VPH, “esto nos obliga a promover la vacunación contra este virus, que desde el 2008 aplica gratuitamente el Ministerio de Salud (MINSA) y la Caja de Seguro Social (CSS)”, destacó Sosa.
Tanto la pronvincia de Bocas del Toro, como la de Chiriquí y la comarca Ngäbe Buglé, Emberá Wouunan y Guna Yala mostraron una incidencia de más de un 50% a los genotipos del VPH, mientras que el resto de las provincias se mantieron por debajo de este número.
Un último informe del Programa Ampliado de Inmunización (PAI) indica que en lo que va del 2011 se ha aplicado en un 80% las tres dosis de la vacuna contra el VPH, lo que demuestra que en este año los padres de familia han tomado mayor conciencia en llevar a sus niñas a vacunar.
La prueba de Papanicolau y el examen pélvico son una parte importante del cuidado médico regular de la mujer, señalan fuentes oficiales, las cuales recomiendan aplicárse a mujeres a partir de los 21 años de edad, cada dos años hasta los 30 años de edad; luego, que se hagan examinar cada tres años siempre y cuando sus tres últimos resultados hayan sido normales.