El doctor Abel De La Rosa señaló a El Panamá América que en estos momentos se está trabajando "todos los días" para desarrollar mejores medicamentos.
Y aunque costoso, es un aspecto positivo, pero "lastimosamente los pacientes con VIH" viven otra realidad.
Algunas de las personas infectadas por el VHC se han curado (o el virus no se le ha detectado por muchos años después del tratamiento y no parecen tener problemas hepáticos) con el tratamiento que hoy día se está utilizando.
Sin embargo, De La Rosa quiere que se preste muchísima atención, sobre "todo en Panamá, mi tierra".
El científico tiene razón para estar preocupado: la hepatitis causada por el VHC es la peor. La denominada A casi siempre es benigna; la Hepatitis B tiene un nivel de cronicidad y mortalidad limitada, y también existe una vacuna contra el virus que la causa, pero más del 50% de los casos de la Hepatitis C se vuelven crónicos, con sintomatología permanente que termina en cirrosis e insuficiencia del hígado.
El número de transplantes de hígado que se realizan a razón de insuficiencias hepáticas terminales por Hepatitis C se está elevando año tras año.
Según información de la organización internacional Parientes de hijos infectados con Hepatitis C (PKIDS por sus siglas en inglés) se estima que en el año 2000 en Panamá había un total de 2,893 personas infectadas con el virus de la Hepatitis C, es decir, el 0.1% de la población total del país.