Buen pulso, vista y dominio de la minga (bola blanca) son las técnicas esenciales que todo buen jugador de billar debe desarrollar para convertirse en un atleta de categoría A, B o C. Son los tres niveles que se disputan los clubes en competencias nacionales o internacionales.
El mayor reto, dice Aristides Herrera, con 12 años de experiencia como árbitro, es cambiar la percepción de que el juego de billar es para los “vagos”. Herrera asegura que “como todas las disciplinas deportivas, se requiere de mucho entrenamiento y dedicación para alcanzar triunfos y satisfacciones de representar al país”.

Por la experiencia que lleva como árbitro en dicho juego de mesa, calcula que escasamente un 30% de la población se inclina por desarrollar las destrezas e inscribirse en uno de los siete clubes existentes. “Es un juego sano que un grupo de la sociedad se ha encargado de satanizar, relacionándolo con el licor y la vagancia”, puntualiza.
En ese sentido, el presidente de la Federación Panameña de Billar, Pedro Meilán, explicó que la tarea es incentivar a la población en la ciudad y en el interior del país para que más jóvenes opten por este tipo de actividad como una forma sana de distracción y con menos riesgos de accidentes. “La federación ayuda a los locales con paños, les paga a los locales para que sigan promoviendo el deporte a través de la disponibilidad de las mesas de juego”, concluye.

Gracias a esa iniciativa que Meilán dirige hace año y medio, se ha logrado que atletas panameños hayan representado al país en torneos latinoamericanos de bola nueve y diez en Chile y Argentina, respectivamente. En consecuencia, se le permitió a Panamá ser la sede del Panamericano con miras a escoger los equipos que van a el mundial. el torneo concluyó el jueves y participación de atletas de 16 países de la región.
Ganadoresdel panamericano
- En juvenil femenino panamericano ganó Karen García (Nicaragua), e Ignacio Blok, de Argentina, en el masculino. Los subcampeones son de Venezuela. Panamá no logró quedar en los clasificados.

