E ESTAR en una cárcel no solo sirve para reflexionar sobre los errores cometidos, sino permite escudriñar el alma, encontrar la paz perdida y un nuevo sentido y valor a la vida.
Argentina Suárez, de nacionalidad Dominicana, y quien lleva 30 meses detenida en el Centro Femenino de Rehabilitación, abrió su alma y entre lágrimas reflexionó sobre su pasado.
Argentina señaló que está allí por buscar un mejor bienestar económico para su familia, pero tomó el camino equivocado para realizar estos sueños y pretenciones. Después de echarle la culpa a Dios y a las personas, analizó y se dio cuenta que ella era la culpable de los muchos errores y faltas cometidas.
Muchas veces le dijo a sus hijos "no me molesten", quiero estar sola y en este lugar estando lejos de ellos se arrepiente.
Cuántas veces no valoró a su familia, y un abrazo con amor y cariño pasaba como algo normal no significaba nada.
El dolor ajeno y los problemas de los demás no importaban, pero ahora reflexiona y se da cuenta de que perdió una hermosa etapa de su vida que quiere recuperar.
Ahora sabe que se puede logar cambiar sacando de lo malo lo bueno y de lo bueno lo mejor.
Ha descubierto habilidades y talentos que no sabía que tenía.
Una dura lección de amor familiar
"Perd una hermosa etapa de mi vida, por eso he cambiado y espero recuperarla cuando salga de prisión".