Monseñor José Domingo Ulloa, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Panamá, manifestó que aunque legalmente se contemplen tipificaciones que no penalicen la realización del aborto, esto no modifica el juicio moral negativo, que es considerado un mal.
"Como Iglesia, comprendemos a las personas que sufren injustamente por hechos delictivos. Sin embargo, una injusticia no se soluciona con otra, como sería: negarle el derecho a la vida al ser humano en gestación", dijo Monseñor.
Monseñor Ulloa hizo énfasis en la encíclica "El evangelio de la vida" de Juan Pablo II, que señala que el aborto es "la eliminación deliberada y directa, como quiera que se realice, de un ser humano en la fase inicial de su existencia que va de la concepción al nacimiento".
En el 2007, la Iglesia Católica inició una campaña en contra del aborto terapéutico.