Nación

Una jornada intensa para José Domingo Arias

En la residencia 31, ubicada en una esquina del sector Costa Las Perlas, no solo entraron los rayos del sol, sino una docena de reporteros y fotógrafos de diversos medios locales.


El amanecer del 12 de mayo no fue igual a los anteriores domingos en el exclusivo barrio capitalino de Costa del Este. Menos en la casa del precandidato presidencial por el oficial Cambio Democrático José Domingo Arias.

Allí, en la residencia 31, ubicada en una esquina del sector Costa Las Perlas, no solo entraron los rayos del sol, sino una docena de reporteros y fotógrafos de diversos medios locales. Incluso había un comunicador radiofónico que transmitía, vía celular, para una emisora de Darién.

Antes de pasar a un jardín donde habían 6 mesas para la prensa, se observó un pasillo angosto que presumía dos obras de artistas nacionales: una de  Guillermo Trujillo y otra de Manuel Chong Neto. "Son serigrafías", dijo Aimme De Arias, esposa de José Domingo.

 
También se apreció un salón tipo loft, donde reposan tres guitarras eléctricas, una batería, una autobiografía de Keith Ricahrds (guitarrista de Rolling Stones) y un cojín con la imágen de The Beatles, entre otros artículos.

Ya en el sitio asignado a los periodistas, José Domingo Arias dio la bienvenida e invitó a los comensales a sentarse y a participar del desayuno estilo bufete.

Y mientras algunos probaban café u otros degustaban del omelette, Arias fue explicando su agenda y dando cortas entrevistas en las que recalcó que su gobierno continuaría con las obras iniciadas por el actual mandatario Ricardo Martinelli. Poco después, para sorpresa de la mayoría, llegó Guillermo Ferrufino, saludó a Arias, se fotografiaron y prepararon la partida.

 
Justo a las 8:00 a.m. una caravana de autos con banderas de Cambio Democrático se dirigió hasta el colegio primario Ricardo J. Alfaro, en Tocumen. Tanto Arias como Ferrufino fueron recibidos con vítores. Todas las mujeres querían plantarle besos en las mejillas a ambos.

La estadía duró poco, ahora el curso sería San Miguelito. Al salir, los que encargados de la campaña de Arias comentaban sobre unas supuestas declaraciones que hizo una autoridad electoral advirtiendo que estaba prohibido realizar caravanas. Ante la disjuntiva, el vehículo donde viajaba Arias y Ferrufino, se estacionó 5 minutos para que la fila de autos se disolviera.

Veinte minutos tomó el viaje de Tocumen a San Miguelito. Al llegar a la escuela Carlos A. Mendoza, el alboroto fue grande. Decenas de personas brincaban y gritaban "Se siente, se siente, Arias presidente"... Allí 'Mimito' soltó la frase: 'Esta noche celebraremos el triunfo'. La declaración fue precedida por gritos victoriosos.

 
Cerca de las 10:00 de la mañana, el mini bus se dirigió hacia el centro educativo Belisario Porras. En la entrada de esta escuela, en San Francisco, dos televisoras instalaron sus carpas mientras personal de estos medios repartían volantes, era algo así como una guerra declarada.

Mientras, 20 metros antes de la puerta principal del plantel, Arias y Ferrufino esperaban que la gente bajara sus ánimos. Los cables de las cámaras y unidades moviles complicaban la situación, por eso, como si de procesión se tratara, pudo llegar Arias a la mesa 915 de ese colegio. Acto seguido señaló que iba para el Interior del país a terminar su recorrido.

Pero antes de terminar de irse, volvió a alborotar a los presentes porque dijo que había dejado pago 100 raspados con un vendedor informal que estaba frente a este colegio.

 
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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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