La nueva ley de urbanismo es el resultado de la "ley de las alturas", que, reavivó la polémica sobre lo que es más importante para Panamá en materia urbanística.
En ese entonces, los promotores de vivienda señalaban que construir y desarrollar proyectos y edificaciones mantiene activo un sector económico importante, por su aporte al Producto Interno Bruto del país.
Del otro lado de la moneda estaban los urbanistas, quienes consideraban que la ciudad no soportaba más edificios altos, porque no se contaba con una ley cónsona con el desarrollo de este tipo de obras. La "ley de las alturas" paralizó entre 8 a 7 meses la construcción.
Esto originó su eliminación y estableció el parágrafo que daba un año para la creación de la ley de urbanismo.
La actual ley ha sido aprobada en tercer debate, por la Asamblea Nacional. Ahora esta en espera de reglamentación.
Las instituciones que deben de velar por su cumplimiento son el Ministerio de Vivienda y los municipios son quienes interpondrán sanciones de B/. 50 a B/. 100, 000 a los promotores que no cumplan.
Frank Tedman, dirigente de los procesadores de leche dijo que "no es retirándose de las consultas como puede influirse en las negociaciones".
Panamá se considera como uno de los países de más estricto control fitosanitario y entre los principales del mundo con mejor salud animal, una posición que le ha valido, sin embargo, algunas críticas en el exterior.
Una ley urbana con origen de altura
Recuperar los espacios públicos, otorgar poderes a los municipios para que regulen las construcciones, son sólo unas de las metas que persigue la ambiciosa ley que espera su reglamentación.