Con las primeras luces del alba y con un toque de clarín, el presidente Martín Torrijos y Marcelina de Arosemena, madre del mártir Ascanio Arosemena, encendieron ayer "La Llama Eterna" en el Monumento a Los Mártires, antigua sede de la Escuela de Balboa, como homenaje perenne a los 21 panameños que perdieron la vida el 9 de enero de 1964.
Allí se efectuó una breve ceremonia, donde varios sobrevivientes de esa gesta recordaron los momentos vividos en ese aciago día en que el destino les arrebató la vida a sus compañeros, donde además hubo cientos de personas que aún no se reponen de las heridas.
Torrijos destacó que la mejor manera que tienen los panameños para honrar el sacrificio de esos mártires consiste en el compromiso de llevar al país hacia días mejores, superando los estragos que produce la pobreza.
Posteriormente, los participantes se dirigieron al "Monumento a los Héroes de la Patria", Avenida de los Mártires, donde el Consejo Municipal capitalino sesionó por solicitud del concejal de Ancón, Joaquín Vásquez, para rendir tributo a los mártires.
Vásquez y varios sobrevivientes de la gesta criticaron a la Asamblea Nacional por incluir el 9 de enero como "día puente".
Por su parte, el presidente de la Asamblea, Pedro Miguel González, quien participó en el acto, pidió a los panameños "no confundir el luto, dolor y duelo con el asueto".