Una jugada del destino le marcará su vida para siempre a Nicolás Pérez, un hombre que por cosas de la vida le tocó estar en el lugar inoportuno y en un momento inoportuno, situación que lo separó de sus seres queridos y lo llevó a convivir durante 423 días en las selváticas montañas colombianas bajo la custodia del Ejército de Liberación Nacional (ELN).
Pérez, de 42 años, quien trabajaba como representante de ventas en Carter International y en Sportiv, viajaba en un vuelo interno de la línea aérea colombiana AVIANCA cuando en cuestión de segundos un comando del ELN se toma el avión con cerca de 41 pasajeros, entre ellos, varios extranjeros que fueron liberados paulatinamente a excepción de él.
Las lágrimas de esperanza y sufrimiento de sus padres, hermanos, hijos y esposa por fin se convirtieron en lágrimas de felicidad antenoche cuando aterrizó el vuelo privado que se trasladó hasta Bogotá para traer a su terruño a Pérez.
Al descender del avión en el Aeropuerto Marcos A. Gelabert, de Albrook, la primera en brindarle un abrazo fue su madre Epildia de Pérez, quien manifestó sumamente emocionada en medio de lágrimas: "siempre le pedí a Dios para que él (Nicolás) volviera a casa y yo pudiera volver a verlo".
Ayer, Nicolás Pérez cumplió uno de sus deseos: descansar. De regreso a su patria informó que deseaba dar reposo a su mente y a su espíritu, sobresaltados durante tantos meses por un futuro incierto y tanta expectativa.
Aunque parezca una contradicción, la de Nicolás es una historia afortunada, pues poco secuestrados tienen un final como el suyo.
ESPERANZA
Sin embargo, la esperanza siempre estuvo presente en él y a pesar de que los días transcurrían nunca perdió la fe en Dios de volver a ver a su esposa Idalia, Mauricio y Alex sus hijos; Mauricio y Epildia Pérez sus padres, y a todos sus hermanos.
Para Pérez, fueron momentos difíciles que vivió, en una región apartada donde habitan animales peligrosos, los alimentos son escasos y las condiciones climáticas no son las mejores.
"Pero todas estas limitaciones no afectaron mi salud porque sólo me dio un resfriado. Parece que mis defensas son buenas", apuntó Pérez.
Su liberación se logró gracias a las gestiones realizadas por el Defensor del Pueblo, Italo Antinori, quien desde hace varios meses negociaba la libertad del ciudadano panameño con el ELN.
Tal como lo expresa un comunicado enviado vía satélite por uno de los voceros del movimiento, Pablo Beltrán, quien señaló que se trataba de un mensaje de paz hacia el pueblo panameño y en respuesta a un gesto humanitario del Defensor del Pueblo, Italo Antinori.
Beltrán aclaró en sus declaraciones que la libertad de Pérez se daba sin el cobro de un rescate ni ninguna condición impuesta, sólo como un gesto humanitario.
EL MOMENTO LLEGO
Los días de cautiverio pasaban con impaciencia para todo el grupo; una novela "El sueño de volar" pasaba de mano en mano e inclusive era releída por algunos quizás para abstraerse de su triste realidad y transportarse al elenco de esta obra.
No obstante, Pérez siempre buscaba algo que hacer para no caer en el ocio, sobre todo cuando la desilusión se apresaba de él al ver partir a otros de los retenidos.
Fue una experiencia muy difícil y dura, relata Pérez. "Todavía una parte de mi vida está con los otros secuestrados porque fuimos una gran familia durante estos 14 meses, y estoy triste porque ellos quedaron en la selva y no descansaré hasta que sean liberados".
"Espiritualmente hemos crecido, todos los seis que estuvimos retenidos los últimos 14 meses, crecimos espiritualmente", enfatizó el panameño.
Negó que los guerrilleros hayan atentado contra su vida y destacó que el trato dado por ello fue bastante aceptable dentro de las posibilidades de asistirlos en la selva.
Destacó que el peligro siempre estuvo presente durante este tiempo, un día una culebra venenosa casi muerde a uno de los congresistas colombianos que aún permanece en la selva.
El día ansiado por todos llegó, pero sólo para Pérez. La mañana del pasado martes uno de los comandos del ELN le informó, cuando leía "El Sueño de Volar" dentro de una choza, que el Comando Central (COCE) había decidido liberarlo.
Es así que junto a un comando del ELN, comienza el miércoles a descender de las montañas. "Caminamos por dos días desde las nueve de la mañana hasta la cinco de la tarde por sitios muy difíciles donde nos hundíamos en fango hasta las rodillas", señala el panameño, hasta que al fin llegan a la vereda La Chata, al norte de Antioquía, donde fue liberado.
AYUDA
Para Antonio, hermano de Nicolás Pérez, su hermano permaneció por tanto tiempo secuestrado debido a la indiferencia del gobierno panameño y colombiano que no hicieron mayores esfuerzos por lograr la liberación.
Por su parte, el Defensor del Pueblo, Italo Antinori, a su llegada a Panamá, indicó que la liberación de Pérez fue producto de varios meses de negociación con el ELN en varios puntos del continente.
"Este movimiento está integrado por personas intelectuales y muy capaces que me demostraron un gran respeto y acogieron mi solicitud para liberar a Pérez", acotó Antinori.
Puntualizó que esta liberación se tenía que hacer con mucho cuidado y dedicación, porque es más fácil secuestrar y retener que otorgar la libertad a alguien.
"Al dar la libertad hay que incluir componentes armados, un comando especial, garantizar la seguridad del secuestrado y de la persona que lo va a buscar y las coordenadas se determinan a última hora", explicó Antinori.
Recalcó que lo importante del rescate de Nicolás Pérez es que cumplió con su deber como Ombudsman de servir al pueblo panameño y devolverle la felicidad a unas personas.
"Yo hice un pacto de honor con la alta dirigencia del Ejército de Liberación Nacional por lo que existen aspectos que no puedo revelar sobre las personas que participaron en la liberación de Pérez. Sólo puedo decir que fue una respuesta humanitaria del movimiento", indicó Antinori.
A su llegada al país, el Defensor del Pueblo, emitió fuertes críticas contra el gobierno de la Presidenta Mireya Moscoso, cuyos funcionarios habían declarado días antes que no iban a negociar con los grupos guerrilleros colombianos la liberación de Pérez sino que iban a manejar el problema con las autoridades del gobierno colombiano.
Según Antinori, los grupos guerrilleros colombianos mantienen secuestrados a un congresista colombiano y a los cinco restantes compañeros de Pérez y el gobierno no ha podido hacer nada por ellos, que son sus ciudadanos.
Críticó que Moscoso haya enviado un avión a Colombia para traer a Pérez, cuando en esa nación también se encontraban periodistas que viajaron a cubrir la liberación.
"Lo más elegante hubiera sido que un avión nos trajera a todos, porque los periodistas se jugaron su vida y también son panameños", puntualizó Antinori.
OJALA QUE NUNCA PANAMA VIVA LA SUERTE DE COLOMBIA
Nicolás Pérez, en medio de una conferencia de prensa dijo: "La información a la que teníamos acceso era muy escasa, casi nula y por ello, la desesperación a veces se apoderaba de nosotros", sostuvo el secuestrado.
La principal experiencia y el mensaje que envió Pérez al pueblo panameño y al mundo, es que jamás permitan que los enfrentamientos que se viven en Colombia, donde hermanos se matan entre sí, se trasladen a sus tierras.
Este panameño tratará de recuperar un tiempo de su vida que perdió en manos de una lucha fratricida de la cual él al igual que sus compañeros de este fatídico episodio jamás pidieron ni esperaron formar parte.
Los episodios narrados por Nicolás Pérez deben ser motivo de reflexión para el pueblo colombiano, el panameño y otras naciones del mundo para evitar que esta lucha entre hermanos que no conduce a nada siga marcando a tantas personas y destruyendo la vida, el don más preciado que Dios ha dejado.