La maldad parece no tener límites en nuestro país. El pasado 23 de agosto publicamos en este medio un reportaje titulado "alumnos cultivan el amor por la agricultura", en el que resaltábamos el interés de los estudiantes de la Escuela Melchor Lasso de la Vega, en el corregimiento de Alcalde Díaz, por las faenas del campo.
La nota también señalaba el propósito de promover la cultura agrícola en los alumnos que son los futuros profesionales del mañana, ya que además de ganarse una tremenda nota, contribuyen a su alimentación.
Igualmente Martín Ambulo, profesor de agricultura, mencionó que a pesar de que a los alumnos les gusta el trabajo que realizan, es poca la ayuda que reciben del Ministerio de Educación (MEDUCA) y de instituciones agrícolas.
Pero, el problema surge cuando al primer día de haberse publicado el artículo, la parcela que con tanto amor había creado el profesor para el conocimiento de los alumnos, había sido destruida con la finalidad de hacer daño, que se refleja en el aprendizaje de los niños.
Panamá América al percatarse de la lamentable situación, conversó con el profesor, quien denunció este hecho el cual queda en tela de dudas.
Ambulo destacó que las plantas de pepino, ají pimentón y maíz, que son los productos que se cultivan en el huerto; estaban tiradas y pisoteadas en el terreno de la escuela.
Enfatizó que las labores que habían realizado los estudiantes para mantener la parcela en buenas condiciones terminaron en manos enemigas que vandalizaron el huerto escolar.
"No sé si son educadores de la escuela o personas ajenas a la institución que ingresaron al centro educativo y dañaron el fruto que los alumnos muchas veces llevaban al hogar para su alimentación", agregó.
Los alumnos consternados con la situación, sólo se hacían preguntas acerca de quién, o quienes, eran los responsables de tal acto de crueldad.