Luego de 25 años de la visita del papa Juan Pablo II a Panamá, el cardenal Giovanni Battista Re bendijo ayer la estatua que se erigió como homenaje al Pontífice polaco.
La obra fue erigida en el boulevard entre Albrook Mall y el aeropuerto Marcos A. Gelabert, lugar preciso donde el 5 de marzo de 1983, Juan Pablo II ofició una misa multitudinaria.
“Este monumento proclama a todos que el Papa estuvo en Panamá y besó esta tierra”, expresó Battista Re; al tiempo que recordó las palabras pronunciadas por el Sumo Pontífice en aquella fecha: “Los valores, como el trabajo, la constancia y la fe cristiana, deben inspirar nuestra convivencia como cristianos”.
Para el Cardenal italiano, la figura de esta escultura es una llamada de aliento y de esperanza para que los panameños sigan trabajando por el país.
El acto contó con la asistencia de fieles y autoridades católicas, entre ellas el arzobispo José Dimas Cedeño y el nuncio Andrés Carrascosa. También estuvieron presentes el canciller Samuel Lewis Navarro y el alcalde electo del distrito capitalino, Bosco Vallarino.