Una platina pudiera ser el arma con que fue agredido el estudiante Luis Alexis Cedeño Martínez, del Instituto Profesional y Técnico de La Chorrera (IPTCH), donde no habrá clases hoy debido a la celebración de un Consejo de Profesores para analizar el lamentable hecho que provocó la muerte del alumno.
Cedeño Martínez, de 16 años, falleció el jueves en la tarde, producto de una herida que le propinó un estudiante de cuarto año del mismo plantel, por viejas rencillas entre ambos, por la que ya habían sido suspendidos en una ocasión, tal como consta en sus respectivos expedientes.
En la tarde del viernes los otros tres estudiantes que junto con el presunto agresor, estaban bajo investigación, fueron liberados luego de haber cumplido con las pesquisas que inició la Unidad Especializada de Adolescente Infractor, a cargo de la inspectora Rosaura Concepción.
Aunque el arma homicida no ha sido recuperada, algunos estudiantes testigos de los hechos manifestaron que no se trataba de una pluma ni de un cuchillo, como se dijo inicialmente, sino de una platina, pero esa versión no ha sido confirmada.
En las pesquisas ha salido a relucir que dentro de la riña que surgió tras el incidente en el que perdió la vida Cedeño, se encontraba un quinto estudiante que no fue detenido y que también tendrá que ser investigado.
Fuentes del plantel manifestaron que aunque el estudiante Cedeño tenía muy buenas notas, se había aliado a un compañero del sector de El Progreso, que no tenía muy buen comportamiento, quien ejercía cierta influencia negativa sobre éste alumno.
Olga María Araúz Mendoza, madre del supuesto agresor, dice que su hijo sólo tenía un año de estar en el IPTCH, debido a que le había pedido que lo trasladará de la Profesional porque quería estudiar plomería.
Asegura que su hijo es un muchacho tranquilo que le había dicho que tenía problemas en la escuela con unos compañeros que se metían con él y por eso habían sido suspendidos por una semana.
Docentes del IPTCH han expresado su disgusto por un medio televisivo que los catalogó como "curva de pillos", cuando pese a contar solamente con un director encargado, muchos han sido los esfuerzos realizados para mantener una disciplina aceptable dentro del plantel.