Si algo distinguió a Mireya Moscoso en cinco años, fue su elegancia. Nunca se vio recargada en accesorios, sólo llevaba lo necesario.
Así lo consideran diseñadores expertos como Federico Vissuetti y Anabel Quintero para quienes la mandataria lució siempre elegante y femenina.
La apariencia de la presidenta de la República fue evolucionando de acuerdo a su estadía en el Palacio de las Garzas. Para 1999-2000, los colores favoritos eran el negro y el gris con su estilo sastre, los que le daban un toque sobrio y clásico.
De acuerdo con los expertos panameños, los colores blanco y negro son básicos en la paleta de todo diseñador y le van a todo tipo de piel.
En el 2001, abrió su armario para dejar entrar el blanco que se convertiría en uno de sus favoritos. Lo utilizó en varios viajes a países como Honduras, República Dominicana, entre otros.
Federico Vissuetti, vanguardista por excelencia, considera que la presidenta siempre lució impecable. "Siempre bien peinada, maquillada, además los tonos pasteles le van muy bien. La ropa era de acuerdo a la ocasión y a su personalidad".
Visuetti, uno de los más cotizados diseñadores del patio, recuerda con agrado que en una ocasión le regaló a la presidenta una pañoleta pintada a mano para que combinara con uno de sus trajes.
Ocurre que "es una mujer muy elegante. A ella no hay que cambiarle nada, porque siempre la he visto bien vestida, pero todo dentro de su estilo, el cargo que desempeñaba y su edad".
Mientras que Quintero considera que la buena imagen de la presidenta se debe a que ha tenido buenos asesores que han trabajado con ella de acuerdo a su estatura, color de cabello y piel.
Y en eso no se equivoca Quintero, porque la presidenta tenía a su disposición a profesionales como Edgar Fuente, responsable del peinado y el maquillaje de la mandataria.
Para Quintero, la imagen de Moscoso ha evolucionado hasta llegar a ser una mujer moderna y actual, sin perder su estatus de gobernante de la República.
Los zapatos que utiliza son de medio tacón, el largo de la falda es hasta la rodilla, lo que le sienta a la perfección, según nos dijo Vissuetti.
Pero, a veces la presidenta decidía darse una escapadita a la formalidad. Era entonces cuando, lejos de cámara, en giras por las provincias, se aprovechaba de la comodidad de los blue jeans, las gorras, camiseta y zapatilla, así como una pañoleta en el cuello.
A su combinación se sumaba el maquillaje ideal y un buen peinado. A la hora de hablar de este último aspecto, quién mejor que Edgar Fuente para hacerlo.
En una entrevista reciente con la Revista Siete de este diario, dijo que "la señora Moscoso es una mujer con un exquisito gusto, aún así, acepta sugerencias".
Fuente optó siempre por un maquillaje sencillo, fresco y natural, sin perder de vista que tenía que hacerla ver presentable y que su trabajo debía soportar muchas horas de actividad.
En cuanto a su cabello, actualmente tiene un tono base rubio natural, con algunas iluminaciones. Para su estilista, el mejor "look" en sus cinco años.
Una señora elegante y de buen gusto
Las damas panameñas estuvieron muy bien representada en cuestiones de moda, ya que cada vestido de la mandataria llamaba la atención de quienes la rodeaban.