Sólo este año la Policía Técnica Judicial (PTJ) ha identificado 12 pandillas en la ciudad capital y aunque las autoridades saben dónde operan, siguen activas en barrios y calles.
El detective Richard Herrera, jefe de la unidad Antipandillas de la PTJ, indicó al Panamá América que quienes integran estos grupos sólo pueden ser detenidos si se les comprueba que han cometido delitos.
Las pandillas están integradas por jóvenes desde los 12 hasta los 25 años. Los menores son adiestrados por los adultos, sostiene Herrera.
El detective señaló que la detección de la primera pandilla callejera o juvenil se dio en el sector de El Chorrillo en 1984. Esta surgió por la situación económica, la desintegración familiar y otras circunstancias.
Se denominó "El Clan Agua", porque aprovechaban las fuertes lluvias para cometer delitos como hurtos, robos, homicidios, violaciones, tráfico y consumo de drogas.
Los pandilleros viven en una subcultura, pues dentro de estos grupos encuentran respeto y valor. Se les aprecia por lo que son.
Los agentes de la PTJ tienen identificadas a las pandillas juveniles, no sólo por el nombre de sus integrantes, sino por sus tatuajes.
La lucha territorial es uno de los factores que originan los conflictos entre pandillas. Los integrantes no aceptan nuevos, por lo que surgen divisiones y asesinatos.
Quienes estudian este fenómeno aseguran que las mujeres participan ocultando droga y armas.
"Hay empresas que tienen a extranjeros capacitando a sus agentes y no sabemos cuáles son los fines", manifiesta.
Para expedir un permiso de armas al cuerpo diplomático, sólo se exige presentar una nota de la embajada o consulado y B/.11 anuales.
La proliferación de armas ilegales puede deberse a la propagación de agencias de seguridad que no cumplen con las normas vigentes. Hay registradas 88 agencias de seguridad privadas.