Ayúdenos a seguir, fueron las palabras de Yaini, una joven inmigrante cubana, quien llegó con su pequeña niña de 3 años.
Nancy también siguió la misma suerte. Ella viajó con su esposo y sus dos hijos, una niña de 6 años y el pequeño Kevin, de tan solo un año.
El viaje de Cuba fue en avión hasta Ecuador. Cuando llegaron a Quito, empezó el calvario, entre el pago de coimas y los peligros de la ruta. Primero salieron en bus hasta Turbo; la travesía continuó por 3 horas en lancha hasta llegar a Cabo Tiburón. Allí se inician los riesgos; deben saltar desde la lancha prácticamente en marcha, luego suben un cerro de 77 metros de alto para pasar el hito fronterizo. Después bajan el cerro hasta llegar a La Miel, donde reciben atención humanitaria.