Nación

Una visita a la "Luna"

Algunos taxistas aseguran que constantemente deben cambiar los amortiguadores.


EL tránsito por el sector de Villa Zaíta es lo más parecido a un recorrido por la Luna. No hay un paño de la vía que esté libre de huecos.
Los residentes de más de 10 barriadas que conforman el lugar, se someten a diario a ese suplicio, por lo que las quejas no se hicieron esperar durante el recorrido de Panamá América.
Diana de Fuentes, quien tiene más de 50 años de vivir entre las calles quinta y sexta, asegura que el problema se incrementó con la construcción de las nuevas barriadas que quedan en la parte posterior de la comunidad.
Fuentes considera que el desarrollo urbano es lo que los ha afectado, puesto que con las urbanizaciones, el paso de camiones dentro de la comunidad ha agravado el estado de las calles.
Comenta que donde ella vive antes era una vía tranquila, pero ya no tienen paz y no están felices, porque con la gran cantidad de vehículos que pasan, "ya ni entrar a su casa" puede.
Anteriormente la parte trasera de Villa Zaíta era monte y herbazales, pero después fue creciendo con barriadas como La Rotonda, Campestre, Villas Alpinas, La Alhambra, Las Palmas de Mallorca, Praderas del Rocío, Altos de Villa Zaíta, El Palmar, entre otras que suman más de 10.
No sólo los moradores que tienen medio siglo de vivir en el área se han visto afectados.
Grisel de Ramírez, quien reside en las Palmas de Mallorca desde hace un año, afirma que desde que ella se mudó, las calles son "una porquería", aunque la situación ha empeorado desde hace unos seis meses.
"Esto es algo increíble, porque en las mañanas se forma un tranque enorme ", manifiesta Ramírez.
El congestionamiento también se debe a que en el lugar hay también dos escuelas, el Instituto Bilingüe Las Cumbres y Colegio Nuestra Señora de Lourdes.


Al igual que Fuentes, Ramírez coincide en que parte del asunto está relacionado con el paso de camiones de cemento y de materiales e incluso buses que entran y salen a menudo.
Ya los taxistas han optado por no llevar a las personas a sus casas, por lo que muchos tienen que ingeniárselas para conseguir transporte.
Ellos dicen que no es rentable llevar pasajeros a Villa Zaíta porque "los carros sufren mucho".

La modalidad de los "tapahuecos", como el de Villa Zaíta, se ha hecho popular en los últimos tiempos.
Alfredo Torres, en el distrito de Arraiján, también es un "tapahueco". Recientemente él contó a Panamá América que "con cemento, arena, agua y pala en mano", va parchando todos los huecos que encuentre a su paso.

 

fecha edicion
old id
239504
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América