El fiscal cuarto de circuito, Armando Fuentes, reveló que se han descubierto más de 50 trochas y pasos secretos en la frontera de Panamá y Costa Rica, que son utilizados para el trasiego de autos robados que luego son vendidos en Centroamérica, por lo que es necesario reforzar la presencia policial en esos puntos.
Explicó que en un reciente reconocimiento hecho entre los poblados de Paso Canoas y Río Sereno, siguiendo la línea fronteriza, se descubrieron 50 puntos habilitados para el cruce de vehículos que son utilizados por mafias internacionales dedicadas al trasiego de autos robados.
Estableció que en una reunión sostenida con funcionarios ticos, se estableció que la falta de vigilancia a lo largo de la frontera facilita que las organizaciones dedicadas al robo de autos puedan llevar los vehículos fuera del país.
También señaló que las pesquisas realizadas en ambos países han logrado la ubicación de varios autos hurtados en Panamá y que luego aparecieron en San José con el número de motor alterado y listos para la venta.
A la vez indicó que se encuentran trochas en Paso Canoas, Río Sereno y Cañas Gordas, y que sólo redoblando la vigilancia y controles en el área fronteriza, se podrá evitar que organizaciones especializadas se dediquen a esta actividad.
Detalló que en la actualidad se encuentra en ejecución un Tratado Centroamericano Sobre Recuperación y Devolución de Vehículos y se analiza la ejecución de una serie de cambios en materia del control del movimiento de autos a nivel centroamericano.
Trascendió que en las últimas semanas se logró la recuperación de cuatro vehículos todo terreno robados aquí y que fueron ubicados en territorio costarricense, pero que en ocasiones estos trámites se realizan de una forma lenta.
Según cifras de las Asociación Nacional de Distribuidores de Autos (ADAP), el robo de vehículos genera pérdidas superiores a los B/.20 millones anuales, aunque en los últimos años esta tendencia ha disminuido.