El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) alertó hoy en Panamá que cientos de miles de niños centroamericanos y sus familias todavía están en "necesidad urgente" de ayuda tras las graves inundaciones y deslizamientos de tierra en la región en las últimas semanas.
Los efectos de las inundaciones son más graves en Honduras, donde alrededor de 322.000 personas aún necesitan ayuda, y en Guatemala, con otras 180.000 personas que también han sido afectadas, señaló en un comunicado de la Oficina Regional de UNICEF para América Latina y el Caribe, con sede en Panamá.
Honduras y Guatemala han hecho un llamamiento a la comunidad internacional para recibir ayuda.
El director regional de UNICEF para América Latina y el Caribe, Nils Katsberg, dijo que "hasta la fecha, sólo se ha recibido el 10 por ciento de los fondos solicitados para prestar asistencia vital a los niños, niñas y mujeres hondureñas que quedaron indigentes y cuyas viviendas han sido destruidas, dañadas o inundadas."
"La situación en Honduras empeoró aún más la semana pasada, cuando el huracán Paloma trajo aún más lluvia a un país que ya estaba luchando por recuperarse", indicó Katsberg.
El jefe de UNICEF añadió que también se ha pedido a los donantes que respondan con "urgencia" a la llamada de ayuda de Guatemala.
Este llamado se lanzó el 3 de noviembre pasado "para garantizar la supervivencia y el bienestar de los niños y las mujeres afectados por las inundaciones en ese país", precisó.
Las inundaciones fueron causadas por las fuertes lluvias que han azotado a Centroamérica en las últimas semanas, afectando a Honduras y Guatemala, así como los países vecinos de Belice, Costa Rica, Nicaragua y El Salvador.
Los niveles de precipitaciones en la actual situación de emergencia superaron a los del huracán Mitch, que azotó toda la región hace diez años, causando la muerte de más de 10.000 personas y dejando un sendero de destrucción que los centroamericanos nunca olvidarán, recordó UNICEF.