Con el reconocimientos a unidades policiales destacadas, se celebró el tercer aniversario de la Unidad Preventiva Comunitaria (UPC) de El Chorrillo la cual comenzó operaciones en el año 2013, cuando se encontraba en desarrollo la tercera etapa de la Cinta Costera, con el objetivo de promover el respeto a los derechos humanos, disminuir los índices de criminalidad y mejorar la convivencia entre los barrios.
Los uniformados en compañía de la comunidad, celebraron desde las 5:30 a.m. con dianas interpretadas por la banda de la Policía Nacional, posteriormente asistieron a una misa en la Iglesia de Fátima, un desayuno y además hicieron entrega de canastillas en el Hospital Santo Tomás.
Las Unidades Preventivas Comunitarias se crearon el 10 de diciembre del 2012, en el día Internacional de los Derechos Humanos, a partir de un plan piloto iniciado con el Proyecto Curundú. Actualmente hay cuatro Unidades Preventivas Comunitarias a lo largo del país: Curundú (2012), El Chorrillo (2013), Samaria (2014), Chiriquí (2016).
La UPC de El Chorrillo cuenta con más de 280 unidades que a lo largo de estos tres años, han mantenido y fortalecido su trabajo con las empresas que operan en el área como lo es Odebrecht, empresa que brindo capacitación a muchos de estos miembros en Río de Janeiro, ya que su modelo de trabajo está basado en la Unidad Preventiva Pacificadora (UPP) que operan en las favelas de Brasil y con la cual trabajan muchas actividades en el sector.
A fin de fomentar la convivencia pacífica y la inclusión social de los barrios, la Unidad Preventiva Comunitaria continuamente realiza actividades con las escuelas, programas deportivos y culturales, ciclopaseos con los niños donde se hacen recorridos por el Casco Antiguo, para que pueden conocer un poco de uno de los lugares que atesora la historia de nuestro país y diversas actividades en la Cinta Costera.
El Teniente Luis Berguido indicó que “Al inicio fue difícil trabajar con la comunidad y tratar de cambiar su mentalidad, antes no creían en la Policía pero los resultados a la fecha son increíbles, la comunidad tiene mejor relación con nosotros, se atreven a hablar con la policía, los niños sienten confianza en salir a jugar y convivir entre ellos, a pesar de ser de diferentes sectores y están motivados por un mejor futuro.