¿Te imaginas realizando todas tus actividades diarias como peinarte, comer, ir al trabajo, o estudiar, con los ojos cerrados? Pues ésta que sería para nosotros una pregunta capciosa, es la dura realidad de miles de panameños no videntes.
Por ello con el ánimo de conocer un poco más el diario vivir de estas personas, asistimos al centro Unión Nacional de Ciegos de Panamá ubicado en Las Cumbres, uno de los organismos que brinda apoyo a las personas con ceguera.
En el lugar se constató la labor titánica del personal de esta institución y el desarrollo e ímpetu mostrado por quienes diariamente asisten a él.
Albertina Navarro de Alonso, presidenta del centro y uno de sus miembros Hernán Santizo, recientemente elegido secretario general de la Federación Nacional de Personas con Discapacidad, explicaron el objetivo de este centro
Navarro, ciega de nacimiento, cuya rehabilitación e incorporación a la vida social la hizo gracias a estas instalaciones, conversó sobre el funcionamiento del centro y la atención que brinda a la comunidad de ciegos de Panamá, estimada en 20 mil.
Según Navarro de Alonso, las personas que asisten a la Unión Nacional de Ciegos padecen de ceguera congénita o adquirida y en su mayoría proceden del interior de la República.
"Estos individuos no poseen ningún grado de estudio y son menospreciadas por sus familiares, por lo que al llegar aquí se les brinda una orientación funcional", expresó Albertina Navarro.
La modesta instalación cuenta además con el centro de capacitación Andrés Cristóbal Toro, llamado así en honor al principal impulsor de la causa de los ciegos en Panamá en los años sesenta. En este lugar se da el apoyo en materia de capacitación educativa.
Al respecto Hernán Santizo manifestó que el principal objetivo para la creación de estas infraestructuras fue el de atender exclusivamente a los ciegos adultos mayores de 18 años de edad donde se les enseña el Sistema Braile que los ayuda a leer y escribir.
Agrega que también se les enseña el sistema de alfabetización, a hacer manualidades, se les instruye en el uso del ábaco, en la orientación y movilidad y en actividades de la vida diaria.
"Estas actividades le permitirán a estos individuos desempeñar la función de cualquier miembro del hogar como lavar, planchar, cocinar y barrer", expresó Santizo.
El centro atiende a 25 alumnos internos que están alojados de forma permanente y a otros 35 externos que asisten con regularidad, la mayoría captados mediante campañas que realiza la organización a nivel nacional.
Albertina Navarro comentó las dificultades que afrontan para atender esta cantidad debido a que sus instalaciones se hacen cada vez más pequeñas por lo que se requiere ampliar el lugar.
Destacó también que las estructuras no están habilitadas para los invidentes, sin embargo se hace lo sobrehumano para brindarles a los que allí residen comodidades como alimentación, alojamiento y atención médica.
En cuanto al aporte financiero comentó que las donaciones fijas las reciben del Municipio de Panamá, la Lotería Nacional de Beneficencia y del ministerio de la Juventud, la Mujer, la Niñez y la Familia.
"Anteriormente contábamos con el apoyo de los Casinos Nacionales pero al ser privatizados la ayuda cesó", explicó Navarro.
Aprovechó la oportunidad para hacer un llamado a las diferentes instituciones gubernamentales y privadas para que apoyen las actividades que se realizan en el centro y así poder brindarle una mayor asistencia a los socios.
Destacó que el problema que más enfrentan quiénes se rehabilitan allí es el desempleo. "Contamos con una agrupación de compañeros profesionales capacitados en determinadas áreas como derecho, relaciones públicas, radiología médica, también mensajeros y recepcionistas".
Al ser consultada si se estaba cumpliendo con lo establecido en la ley sobre la contratación de discapacitados en las diversas empresas, dijo que muy por debajo y si acaso en un dos por ciento (2%).
El recién electo secretario general de la Federación Nacional de Discapacitados de Panamá, Hernán Santizo, justificó la medida de reunir a todos los diferentes organismos que atienden personas con discapacidades físicas en una sola federación porque ya es el momento de buscar protagonismo para tratar de lograr los derechos que se merece esta minoría discapacitada muchas veces marginada por la sociedad.
" La medida se hizo necesaria al descubrir que muchas personas y organizaciones utilizaban nuestros nombres y discapacidades para actuar por nosotros, pero nos ignoraban", enfatizó Santizo.
Sostuvo que la federación ya ha dado los primeros pasos entre ellos, organizar a las diversas instituciones por discapacidad (sordos, ciegos, personas en sillas de ruedas, entre otros.) con el fin de impulsarlas a trabajar para su propio desarrollo.
Santizo reconoce que en la unidad está la fuerza por lo que la nueva Federación trabajará mancomunadamente para lograr que los lineamientos establecidos en la Ley 42, sobre equiparación e igualdad de oportunidades, sean aplicados.
Para el secretario general de la Federación "la Ley 42 es lo más práctico, justo y legal que ha creado el país en normativa para hacer justicia a los discapacitados".
Aduce que el nuevo organismo buscará la igualdad para todas las personas con algún tipo de limitaciones y para ello asistirá a todos los medios de comunicación que estén a su alcance a fin de lograr la concienciación de los individuos de la sociedad.
También monitorearán los acuerdos establecidos en la ley y harán promoción en las escuelas para estimular a la juventud y al Estado para lograr los objetivos centrados en la divulgación y reconocimiento de los derechos de los discapacitados.
En cuanto al apoyo financiero del gobierno o empresa privada para cumplir sus metas, aclaró que hasta el momento la ayuda estatal es limitada debido a los pocos recursos con que se cuenta y que son facilitados por el Instituto Panameño de Habilitación Especial (IPHE).
"Las actividades de promoción se financiarán con actividades que realizaremos, además de cuotas personales y ayuda que solicitaremos a la empresa privada", subrayó.
Hernán Santizo recordó que en la unión está la fuerza, por ello exhortó a todas las personas con discapacidad a que se acerquen a las organizaciones de tal forma que le den más fuerza al movimiento.
Estima que ello reafirmará su rol protagónico frente a la población panameña y permitirá que se realicen los objetivos presentes en la Ley 42 que reconocen la igualdad para todos los discapacitados.