LA POSIBILIDAD de que el Estado se apropie del Instituto Especializado de Análisis (IEA) de la Universidad de Panamá (UP) para procesar medicamentos, cobró vigencia poco después de registrarse la víctima 41 por causa del Síndrome de Insuficiencia Renal Aguda.
Las autoridades universitarias se enteraron, "extraoficialmente", esta semanas de la pretensión del Gobierno y la repudiaron inmediatamente, alegando que atenta contra su autonomía, informó ayer el rector Gustavo García De Paredes.
"Somos un organismo independiente, con profesionales capacitados y reconocidos internacionalmente. No permitiremos que se apropien del Instituto porque no dependemos del Gobierno ni de los empresarios", advirtió García De Paredes.
"En vez de estar pensando en esta acción, deben destinar más recursos para tener lo último en tecnología y responder a las necesidades del país", sostuvo el rector.
La crisis sanitaria que enfrenta el país ha permitido que la figura del Instituto Nacional de Medicamentos vuelva a la palestra pública.
El analista farmacéutico, Goy Navas, apuntó que es una vieja idea que sale a colación cada vez que surge algún problema con los medicamentos.
El instituto fue creado por los años 70 para atender la realidad de esa época, pero no prosperó porque se afectaron intereses de terceros.
Ante esta crisis sanitaria, la Universidad de Panamá se propuso crear un laboratorio para la fabricación de medicamentos, iniciativa que no prosperó en la década de los años 70, por la presión que ejerció el sector privado al Gobierno de turno.
El IEA será el responsable de velar por la calidad de los medicamentos que elabore el laboratorio de producción de la UP. Dentro de un año, se espera iniciar la elaboración de medicamentos.
Universidad controlará Instituto Especializado
La UP ya tiene las instalaciones para que funcione el laboratorio.