El Ministerio Público y la Universidad de Panamá suscribieron ayer un acuerdo para evitar actos de violencia durante las manifestaciones que realicen estudiantes y administrativos de ese centro de estudios.
En el acuerdo, firmado por el procurador José Antonio Sossa y el rector Gustavo García de Paredes, ambas partes se comprometieron a dirigir esfuerzos para que la autonomía universitaria y la integridad de los tres estamentos que la conforman sean respetadas y preservadas.
También establece que la Rectoría procurará la solución de todo problema interno que se genere en la UP y en cuanto a las protestas callejeras, las autoridades universitarias se comprometieron a que sean pacíficas y sin afectar a terceros.
En tanto, el dirgente estudiantil, Eduardo Viques, del movimiento Pensamiento y Acción Transformadora, aseguró que las protestas callejeras son un método de lucha tradicional utilizado por las organizaciones populares.
Indicó que cuando los intereses de los estudiantes universitarios y del pueblo se encuentren amenazados, se recurrirá a la protesta, pero de carácter pacífica.