En Panamá, la informalidad en materia laboral sigue ganado terreno.
El 37,6% de los empleos en el país son informales, es decir, uno de cada tres trabajadores sobrevive de la informalidad, según un informe publicado en abril pasado, por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
Al igual que otros países en vías de desarrollo, Panamá corre el riesgo de aumentar ese porcentaje en medio de la crisis económica mundial.
Este porcentaje significa que la población laboral no posee protección social y esto los expone a la pobreza y precariedad, de acuerdo con la OCDE.
Para Andrés Rodríguez, dirigente del Frente Nacional por la Defensa de los Derechos Económicos y Sociales (FRENADESO), la situación de los trabajadores informales es más delicada de lo que aparenta.
Rodríguez comenta que éstos trabajadores están sometidos a un régimen de pobreza que no les permite tener beneficios como acceder a la compra de viviendas decorosas y sobre todo a la atención del sistema de salud, porque el dinero obtenido es exclusivo para comprar la comida.
Propuesta.
En su informe, la OCDE insta a Chile con 35,8% de informalidad laboral; Costa Rica con 38,4%; Haití con 92,6% y Panamá, países de América que registran un elevado índice de empleo informal, a “proponer empleos más productivos” para escapar de este círculo vicioso.
Además, los gobiernos deben asegurar una protección social adecuada y para esto se requiere reforzar los incentivos del empleo formal.
El informe de la OCDE revela que sumando las cifras de los países en vía de desarrollo, más de 900 millones de trabajadores carecen de un empleo formal y si se incluye el sector agrícola, la cifra asciende a 2,000 millones de trabajadores.