Al culminar la primera etapa de la campaña No Más, contra el secuestro y la desaparición forzada en Colombia, los organizadores quieren comprometer a los ciudadanos a que construyan iniciativas de paz.
La marcha que se realizará el próximo 24 de octubre, en Colombia y el exterior, será la oportunidad para que millones de personas se comprometan públicamente a participar en la búsqueda de la paz para este país suramericano.
Con esta intención se espera que entre 10 y 12 millones de personas salgan ese domingo a pedirle a los grupos armados sacar a los civiles del conflicto, declarar un alto al fuego e iniciar de inmediato la negociación política a un conflicto interno con más de 40 años de historia violenta, en los que han muerto más de 40.000 personas.
Esa movilización no se hará exclusivamente en territorio nacional. Los organizadores ya tienen preparadas marchas para la misma fecha en Nueva York, Miami, Londres, Costa Rica y Ecuador, e incluso en Tel Aviv, en donde un ciudadano anunció que ese día estará al frente de la embajada de Colombia con una bandera pidiendo la paz.
La convocatoria en Inglaterra invita a los colombianos a reunirse en Jubilee Gardens, desde las 11 a.m. hasta la 1:00 p.m., en un sitio ubicado a 5 minutos de Waterloo Station.
Jaime Castañeda, miembro de la organización "No más", institución que promueve la movilización, explicó que la marcha es el momento propicio para que se inicie un proceso de reflexión sobre el país que se desea a partir de una solución política negociada.
La marcha será el punto de partida de un proceso de concientización de la ciudadanía sobre la confrontación bélica y sobre la necesidad de romper la indiferencia frente a la guerra, más cuando los 38 millones de colombianos se siente víctimas de ésta.
400 municipios comprometidos Castañeda indicó que las actividades alternas a la marcha incluyen información sobre el conflicto, búsqueda de propuestas para enriquecer los temas que se discutan en la mesa de negociación Gobierno-Farc (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), y el establecimiento de unos mecanismos de la sociedad civil, como reacción inmediata ante las atrocidades de la guerra.
Ya existe el compromiso de 400 municipios para salir a marchar y se espera que en los próximos días se sumen cerca de 600 más para cubrir todo el país con esta movilización. En el exterior, se busca apoyo para realizar marchas en Washington y Chicago.
Castañeda hizo énfasis en que la marcha no es de un gremio o sector del país y, por el contrario, pretende involucrar a cada colombiano y comenzar una labor proactiva para construir un nuevo país.
Dentro de las manifestaciones ciudadanas en contra de la violencia se cuenta la participación de 700 mil personas en marchas contra el secuestro; los 10 millones de votos del Mandato Ciudadano por la Paz, el Frente Social Amplio que marchó en 1998 en Barrancabermeja para rechazar la violencia y los más de 1.5 millones de personas que en 1999 se movilizaron en 22 ciudades bajo el lema "No Más".
Para Mario Gómez, las formas de manifestación de la sociedad civil en la solución de un conflicto no se dan únicamente en la participación en las mesas de negociación con propuestas o en eventos como la Convención Nacional que plantea el ELN (Ejército de Liberación Nacional, segunda fuerza insurgente, también en oposición al Gobierno) o las audiencias públicas, propuestas como esquema de consulta popular en todo el país en caso de que se descongelen las conversaciones de paz con las Farc.
Indicó que "es necesario tomarse las calles para que todo el planeta sienta que millones de colombianos están en contra de la guerra y a favor de la paz".
En Medellín, la segunda ciudad del país, con dos millones de habitantes, la marcha saldrá a las 10:00 de la mañana del Parque San Antonio (centro) y tendrá el mismo recorrido de la movilización del 22 de julio; es decir, recorrerá las principales calles para terminar el Parque de Banderas del Estadio Atanasio Girardot.
De acuerdo con las cifras de la campaña No Más, la guerra le cuesta a Colombia cada año tres billones de pesos, que equivale al 125% del gasto público en salud o el costo en becas para seis millones de niños en escuelas públicas. Los daños de la violencia cuestan dos billones de pesos, mientras que las acciones bélicas e infracciones al Derecho Internacional Humanitario, en 1998, sumaron 3.094 acciones, con un saldo de 8.964 víctimas.
Entre enero y julio de 1999, han resultado 363 personas muertas fuera de combate, y entre mediados del 98 y el 99, han sido masacradas cerca de dos mil personas, según cifras de la Defensoría del Pueblo.
Asímismo, en los primeros siete meses de este año se han reportado siete casos diarios de secuestro, lo que da una cifra de 1.548 secuestrados. En la última década, la cifra de desaparecidos supera los 4.000.