Las fiestas de fin de año motivaron el éxodo de unos 300 mil panameños en dos días hacia el interior del país, mientras la Sección de Operaciones de la Terminal Nacional de Transporte aplicó medidas de seguridad.
Benjamín Solís, jefe de operaciones de la Terminal de Transporte, informó que se coordinó con la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre para que los transportistas que lo deseen saquen sus permisos fuera de rutas, con el fin de brindar el apoyo a las provincias que se han quedado sin buses por el éxodo masivo.
Sólo el pasado viernes se trasladaron al interior más de 90 mil personas, mientras que ayer unos 210 mil pasajeros usaron la terminal para transportarse.
Por ello, se reconoce que los sistemas sanitarios, fitosanitarios y regulatorios son semejantes para carne (incluyendo pero no limitado a bovino y porcino), aves, y sus subproductos, y todos los productos procesados, incluyendo pero no limitados a productos lácteos destinados para el consumo humano o animal.
En particular, Panamá reconoce que el sistema de inspección alimentaria para carne (incluyendo pero no limitado a bovino y cerdo), aves, y sus subproductos es uniforme para dichos productos.
Esto implica que las autoridades panameñas no deberán requerir como condición para la importación y venta de esos productos la aprobación de establecimientos individuales de Estados Unidos.
También quedó establecido que Panamá deberá aceptar un certificado de inocuidad emitido por el servicio de Inspección Federal de Seguridad Alimentaria del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos o cualquier otro certificado de exportación aplicable expedido por las autoridades de esa nación, como razón suficiente para satisfacer todos los requisitos de importación de carne, aves, y sus subproductos, incluyendo los requisitos de certificación sanitaria, permiso o licencia de Panamá.
En una traducción autorizada del acuerdo se aclara que Panamá no deberá requerir ninguna otra certificación adicional al certificado de exportación estándar de los Estados Unidos.
Igualmente, ambos países reconocieron que las medidas adoptadas con respecto a enfermedades como la influenza aviar, la enfermedad de Newcastle y la Encefalopatía Espongiforme Bovina, o "vacas locas", obedecen a las directrices de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE).