Según cifras de la Contraloría, 51 niños fallecieron directamente por desnutrición y otros 45 por enfermedades ligadas a este mal durante los dos últimos años. Monseñor José Domingo Ulloa denunció que estas cifras no se justifican en nuestro país, que ha marcado un alto crecimiento económico en los últimos años. Destacó que la situación es "preocupante", principalmente entre los indígenas y los que viven en zonas apartadas.
Este mal cobró la mayoría de vidas entre niños de 1 y 4 años.
Los infantes de zonas indígenas y las áreas rurales son los más afectados por la desnutrición.