La Unión Nacional de Trabajadores de la Industria de la Construcción y Similares (Untraics) también salió ayer a denunciar por persecución a su rival: el Suntracs.
Gustavo Herrera, dirigente del Untraics, dijo que el Suntracs no puede hablar de persecución porque ellos aplican la persecución en contra de cualquier sindicato que intente organizarse dentro del sector de la construcción. Por ello, sostiene que el Suntracs dejó de ser un sindicato para convertirse en una “mafia”.
Los miembros de Untraics eran parte del Suntracs, pero entre 2005 y 2006 formaron parte de un movimiento que pidió que la dirigencia se apartara de la política y que presentara cuentas de sus finanzas. En respuestas, “fuimos perseguidos y expulsados. Todavía lo siguen haciendo”, se quejó Herrera. Suntracs los acusó de ser infiltrados del Gobierno.