Sus declaraciones surgen luego que Panamá América pusiera ayer al descubierto una red de funcionarios y particulares dedicada a la expedición fraudulenta de licencias de conducir, a cambio de dinero.
Un equipo periodístico de este medio obtuvo, a través de las escuelas de manejo Ultraeste y Manases, dos licencias de conducir profesionales sin hacer los exámenes escritos, de manejo y de salud que exigen la ley.
El director de la escuela Ultraeste es el presidente de la Cámara Nacional de Transporte (CANATRA), Eduardo Rodríguez, mientras que Manases es propiedad del ex representante Provincial de Transporte de la provincia de Panamá, Máximo Díaz.
Cuando este medio abordó sobre el tema a Montenegro de Fletcher, su reacción fue inmediata. "Claramente se trata de un caso de corrupción", enfatizó.
Destacó que urgen establecer regulaciones y reestructurar la Autoridad del Tránsito, "porque se están aprovechando los puntos débiles de los procedimientos para incurrir en actos ilegales".
"Las autoridades del Tránsito deben tomar esta experiencia como una muestra de la necesidad de extremar la revisión de los procedimientos y por supuesto, en este caso, hay que castigar a los culpables", advirtió.
La investigación de este diario no sólo involucra a las escuelas de manejo, también hay un policía de tránsito (que sopla las respuestas de los exámenes escritos y que obvia la prueba de manejo), supuestos médicos (que inventan resultados de pruebas físicas) y presuntamente a funcionarios de la ATTT (que suministran las licencias).
Montenegro de Fletcher dijo que es obvio que ha habido toda una red que implica no sólo a personas privadas, sino también a una institución estatal.
Agregó que el hecho de que los dueños de las escuelas involucradas sean dirigentes transportistas, obliga a las autoridades a fiscalizarlas mejor.
Sostuvo que esta es una "magnífica oportunidad" para comprobar la responsabilidad de los que cometieron los delitos.
Este diario trató de conseguir ayer, vía telefónica, una reacción del ministro de Gobierno y Justicia, Héctor Alemán, y de altos directivos de la Policía Nacional, pero los intentos fueron infructuosos.
De los 405 muertos por accidentes de tránsito que hubo el año pasado, 35 involucraron a conductores de buses.
En lo que de va del año, van más de 100 muertes, de las cuales, 10 involucran a transportistas públicos. Esta cifra supera las del año pasado en el mismo periodo.