Hacer reformas legislativas en materia de salud sexual y reproductiva (SSR) de los adolescentes ha sido una de las conclusiones a la que llegó la Organización Panamericana de Salud (OPS), a través de una iniciativa en cooperación con el Gobierno de Noruega.
La iniciativa está orientada a mejorar las estrategias enfocadas a abordar el tema de SSR en la región de Centroamérica y el Caribe.
Javier Vásquez, asesor de derechos humanos para la OPS/OMS, sustentó que una primera mirada a estas legislaciones hay que hacerla con base en las normas y estándares internacionales de derechos humanos contenidas en tratados, como lo es la Convención del Derecho del Niño, entre otras.
Vásquez citó, por ejemplo, que hay códigos civiles y penales en los que la capacidad legal del adolescente se encuentra restringida en algunos contactos, en cuanto a decisiones que tienen que ver con la salud, acceso al servicio, información en materia de SSR; por lo que habría que revisarlos y ajustarlos a esas normativas internacionales.
Las principales falencias detectadas durante el desarrollo de este proyecto es que, aún existiendo legislaciones políticas, la gente desconoce los servicios y no es capaz de interactuar bajo esos planes, los adolescentes tienen falta de educación y de instrucción en estos temas y la familia desconoce cómo trabajar con sus miembros más jóvenes.
En estos factores se respaldaron para elaborar otro de los logros alcanzados dentro del desarrollo de estrategias, conocido como “Normas y guías de atención para adolescentes y jóvenes”.