Tras doce años de recibir en forma continua la basura de la ciudad capital, la primera fase del vertedero de Cerro Patacón llegó a su tope máximo, por lo que ahora se ha pasado a la segunda etapa, consistente en la habilitación de un terreno de cuatro hectáreas para el proceso de cubrimiento de la basura y complemento de las tinas de lixiviación (filtración de aguas residuales de los desechos), que se estima estará en operaciones por los próximos veinticinco años, indicaron fuentes municipales.
"Ahora mismo estamos trabajando en la parte C de la segunda etapa, donde ya están entrando gran cantidad de desechos, o sea, se va a ampliar todo lo que es el relleno sanitario y se va a crear la tina", declaró la asistenta del departamento de Ingeniería de la Dirección Municipal de Aseo Urbano de la Alcaldía de Panamá, Betzaida Valverde.
Explicó que el área en mención actualmente es montañosa, pero que se colocarán una serie de tuberías, las cuales harán el recorrido desde la tina y permitirán la liberación de los gases tóxicos.
Agregó que en esa área se continuará con la división de la materia orgánica de la inorgánica, al igual que se habilitará un pequeño espacio para depositar los desechos hospitalarios peligrosos, lo que será temporal, ya que hay un proyecto consistente en una celda de alta peligrosidad.
Valverde señaló que en Cerro Patacón, cuya extensión total es de 132 hectáreas, laboran las 24 horas del día, unas cien personas, que se dividen en tres turnos, ya que el área para los clientes cierra a las 6 de la tarde.
Añadió que ahora que el aseo es responsabilidad del municipio capitalino, se tiene previsto realizar estudios para colocar plantas de reciclajes en el área del relleno, de forma tal que los mismos "pepenadores" podrían trabajar en estas plantas.
Según Valverde, actualmente se recicla en Panamá cartón, plástico y lata, ya que el vidrio se hace en pequeña escala.
Un informe de la Dirección Municipal de Aseo Urbano y Domiciliario indica que más de 2.5 millones de balboas se invertirán en la nueva fase de operación del vertedero de Cerro Patacón.
"De este total, 2 millones de balboas serán para las labores de cubrimiento de la basura que se deposita diariamente en el vertedero y corresponde a la tercera fase de la segunda etapa del relleno, lo que dará una vida útil de tres años más a la actual tina de recepción de desechos", señala el documento.
El medio millón restante se destinará a la construcción de la nueva tina que permitirá depositar desechos por tres años más.
El director de Aseo Municipal, Erick Guerrero, explicó que cuando el municipio de Panamá asumió la responsabilidad de recolectar la basura en la ciudad capital, en el vertedero de Cerro Patacón se mantenían descubiertos cerca de dos mil metros cuadrados de desechos y que en la actualidad, con la agilización de los trabajos de relleno, ese perímetro se ha reducido entre 400 a 600 metros cuadrados, lo que representa la basura del día que llega allí.
Guerrero sostuvo que la reducción de la cantidad de basura que mantiene al descubierto ha permitido la eliminación de moscas, disminución de aves de rapiña e incluso, de "pepenadores" que pululan en el área.
También dijo que las autoridades alcaldicias están buscando alternativas a largo plazo para modernizar el vertedero de Cerro Patacón, con la instalación de plantas de reciclajes, de tratamiento de aguas, transferencias de desechos, incineradores y hornos que pudieran generar energía eléctrica, lo que prolongaría su vida útil.
Recientemente, visitó Panamá el especialista peruano en gestión ambiental de desechos sólidos urbanos, Ricardo Giesecke, quien es graduado en Física e Ingeniería Nuclear.
Giesecke, invitado al país por las autoridades alcaldicias, recorrió los sectores capitalinos de Tocumen, Mañanitas y San Joaquín, con el objetivo de conocer directamente los lugares críticos de acumulación de basura.
El experto peruano, quien ha sido asesor de organismos internacionales, como el PNUD, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el BID, visitó también durante su estancia en Panamá, los sectores de El Chorrillo, Curundú, San Felipe y Santa Ana, además, del vertedero de Cerro Patacón.
Giesecke, quien se ha ganado el mérito de haber convertido a Lima, en una de las ciudades más limpias del Perú, ofreció una serie de charlas y conferencias, a funcionarios municipales, como capacitación para mejorar el servicio de la recolección de la basura en la ciudad capital.