El presidente colombiano, Alvaro Uribe, propugnó por una rápida interconexión eléctrica entre Colombia y Panamá, al tiempo que consideró necesario acelerar los estudios y la puesta en operación de este proyecto.
De acuerdo con una publicación aparecida en el diario El Tiempo de Bogotá, Uribe, quien participó de la celebración del Centenario de La República, dijo que tras la firma del memorando de entendimiento durante la reunión de la Comisión de Buena Vecindad en abril pasado, compañías del sector eléctrico de ambos países trabajan afanosamente en la conclusión de este proyecto.
"Estamos en mora de conectarnos por gasoducto y poliducto. Colombia está lista para facilitar y aportar a la construcción del sistema que conecte a Venezuela con Panamá a través de nuestra costa o Mar Caribe", enfatizó.
El mandatario colombiano también se mostró satisfecho por la reducción del accionar de los grupos insurgentes en el área de Darién, debido a la labor realizada por las autoridades panameñas en los últimos años.
Durante su participación en las celebraciones del Centenario de la República, Uribe se mantuvo alejado de los medios de comunicación y no se le vio en el palco habilitado para que los presidentes e invitados especiales observaran los desfiles.
Este es el tercer accidente de tránsito en los últimos meses en el que están involucrados buses que viajan de Panamá a David.
El dueño del autobús sostuvo que el vehículo está asegurado, al igual que los pasajeros.
La hermana indicó que próximamente se estará incluyendo dentro del programa de actividades, aspectos de la cultura, con lo que se busca reforzar las raíces culturales en los niños
Cuatro hermanas trabajan en la zona misionera de El Real, que comprende las Comunidades de Mercadeo, Pinogana, Yape, El Real, Boca de Cupe, Púcuru, Paya, Balsal y todas las comunidades fronterizas. Cada una de ellas se dividen las comunidades en donde regularmente realizan las giras, para retornar luego a su sede, ubicada en El Real.
Estar pendientes de las comunidades es casi un reto para ellas, dado que tienen que esperar hasta dos horas a orillas del río a que pase una piragua y las lleve a sus destinos, pero lo hacen todo por amor, un amor que es retribuido por la gente que las han hecho parte de su cotidianidad.