La fiscalía primera de drogas incluyó a Urrego Cárdenas en el proceso seguido a los Henao Montoya y Lucio Quintero Marín, Jefes del Cartel del Norte del Valle, tras una investigación de más de cuatro años.
Según la fiscalía, el cartel del Norte del Valle se asoció con las FARC para mover drogas y armas a través de las fronteras de Colombia con Panamá y Ecuador.
La fiscalía señala que Lucio Quintero Marín actuó como testaferro de la organización a través de la compra de apartamentos y movimiento de cuentas bancarias.
Ayer durante la audiencia preliminar, la fiscalía aseguró que Marín no pudo justificar el movimiento de más de B/.200 mil en una cuenta bancaria a su nombre.
Se informó que Urrego aparece dentro de la investigación como una persona que facilitó transacciones bancarias y conformó empresas en Panamá ligadas al Cartel del Norte del Valle, relacionadas con las FARC.
Un informe de inteligencia del Ejército Colombiano señala la existencia de una alianza entre algunos carteles colombianos con las FARC para intensificar su presencia en las zonas fronterizas con Panamá y Ecuador, debido a su extensión y escasa vigilancia.
Según las pesquisas, el Cartel del Norte del Valle usaba diversas células para manejar sus embarques de droga a través de Panamá, y otras, el lavado de activos provenientes de su actividad.
Arcángel De Jesús Henao fue extraditado a los Estados Unidos por conspiración para introducir drogas.
Mientras, Lorena Henao fue deportada a Colombia, tras comprobarse que se encontraba ilegalmente aquí.
Los Henao Montoya tenían en el área de Chepo una finca conocida como La Porcelana en donde planeaban sus embarques.