El presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CoNEP), Juan Francisco Kiener, señaló ayer que los dineros del Fondo Fiduciario para el Desarrollo (FFD) deben usarse de manera inteligente, y sobre todo invertirlo en la compra de deuda, con lo cual se podrían adquirir préstamos frescos para resolver las necesidades inmediatas como las del IDAAN.
Mientras que la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE) advirtió que es urgente estructurar en el IDAAN un plan de administración empresarial para el buen uso de las inversiones, antes de implementar un método de financiamiento, cuya garantía sea el dinero del FFD.
Kiener señaló que se tiene que establecer el momento preciso para invertir en la deuda panameña, y ello debe ejecutarse siempre y cuando se generen las restricciones pertinentes que eviten un alto endeudamiento para el país.
Por su parte, la presidenta encargada de la APEDE, Carmen Jurado, precisó que dentro del plan de reestructuración una de las alternativas sería dar en concesión administrativa el programa de cobros y medición del agua.
De acuerdo con la APEDE, "el que exista un ahorro de todos los panameños superior a los 1,300 millones de dólares, depositados en el Fondo Fiduciario, y a la vez múltiples necesidades sociales y económicas que afrontar en el país, no nos debe llevar a cometer el error de disiparlo, sin tener la seguridad de haber realizado todas las correcciones que garanticen su aprovechamiento eficiente".
Por otro lado, los sectores obreros rechazaron ayer la utilización del FFD en el pago de la deuda externa, porque consideran que no es la mejor medida para superar la crisis económica que enfrenta el país. Señalaron que la utilización del FFD debe estar enmarcada en un Plan Nacional de Desarrollo que defina su mejor rendimiento.
Para el dirigente del Consejo Nacional de Trabajadores Organizados, Martín González, los empresarios lo que están buscando es la manera de solventar su crisis en particular, porque eso en nada beneficia a la colectividad. Indicó que así como otros países han solicitado el condonamiento de sus deudas, Panamá también debe pedirlo a las Instituciones Financieras Internacionales.
"La deuda es un mecanismo de dominación de los países desarrollados a los más pobres, y Panamá tiene el derecho de efectuar esta solicitud", argumentó González. Por su parte, Gabriel Castillo de la Confederación de Unidad Sindical Independiente (CoNUSI), señaló que en marzo del 2000 los sectores obreros plantearon su posición "muy clara" de rechazo a la compra de deuda, porque lo único que provocaría sería un mayor endeudamiento.
"Esta no era una salida para el pueblo, porque la mejor alternativa es que el Fondo esté allí para diseñar una estrategia de desarrollo nacional y en medio de este plan definir cómo utilizar el dinero para beneficio de la mayoría", recalcó. En tanto, el secretario general del Sindicato Unico de Trabajadores de la Construcción (SUNTRACS), Genaro López, rechazó esta posibilidad porque en la actualidad del Presupuesto General del Estado se destinan B/.120 millones anualmente para pagar la deuda, cuando el país requiere resolver problemas de agua, energía eléctrica, salud y otros.