La falta de acciones concretas del gobierno del presidente Martín Torrijos para mejorar el problema del transporte en Panamá "es una burla" para todos los panameños, y principalmente, para quienes "hemos perdido familiares en este sistema".
Lo anterior fue planteado por el dirigente de los usuarios, David Ramírez, luego que el mandatario no anunciara los ajustes que se harían al sistema de transporte. "Esta administración no tiene una política de Estado seria para mejorar esta crisis", sostuvo.
Calificó esta posición como "una decepción muy grande" y una "gran irresponsabilidad" de parte del presidente.
"Esperábamos un plan de gobierno inteligente para atacar este dilema, pero me he quedado con la boca abierta". agregó.
Se requieren acciones.
Para representes de la empresa privada, hay que tomar las acciones financieras que se requieran para mejorar el sistema.
El ex presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CoNEP), José Javier Rivera señaló que "hay que tomar medidas urgentes ante este dilema". Destacó que hay interés local como foráneo interesados en invertir en mejorar el sistema de transporte en Panamá.
Para Rivera, no se puede pensar en ser un país de primer mundo con un sistema de transporte masivo como el que se tiene en la ciudad de Panamá.
Recordó que este problema no sólo afecta al usuarios, sino que también a los transportistas que diariamente lidian con la forma de conducir de estas personas.
Mejor opción.
"He tenido la oportunidad de observar diferentes proyectos para mejorar el transporte público en Panamá y sin lugar a dudas que el sistema de buses articulado es la mejor opción para el país", así lo aseguró el ex director de la Autoridad del Tránsito, Carlos Harris.
Para Harris, el principal problema que enfrenta Panamá es la estructuración de la ciudad, lo que dificulta la implementación de otro sistema.
El ex director del Tránsito, reconoció que el sistema actual se degeneró y colapsó.
A su juicio, no todas las alternativas que se observan en otros países se pueden implementar en Panamá por lo anteriormente expuesto.
Advirtió que el nuevo sistema que se elija tardará de dos a tres años para entrar en funcionamiento.
Harris fue categórico al señalar que el gobierno no debe pensar en costo político, pues el problema del transporte atañe a todos e interesa a las mayorías de los panameños.