La figura del “médico de cabecera” no es cuestión que sorprende a Sofía del Castillo, que sin darse cuenta, y desde hace 38 años, le confió sus dolencias a la doctora “Ferro” en la policlínica de Santa Librada. “Siempre creí que atenderse con un solo médico evitaba estar repitiendo lo mismo cuantas veces se tenía que ir”, compartió Sofía.
Claudia, con residencia en Penonomé, es otra de las usuarias de la CSS que perdió la cuenta de las veces que se atendió con el médico Eliseo De León en la policlínica Claudino Ocaña de Penonomé. “Mis achaques de presión y demás atenciones especializadas las canalizo a través de mi doctor, ya estoy acostumbrada a su método”, contó Claudia, que por cuestión de cita oftalmológica tuvo que trasladarse a la capital.
Ambas aceptan que el método lo aplican por cuestión de costumbre. Desconocen si el sistema que retomaron las autoridades las inducirá directamente al programa por el seguimiento continuo que tienen con el médico o deben hacer una solicitud. “Me parece que hace falta más divulgación”, dijo otra usuaria.