Los rescatistas que tratan de ubicar la aeronave Cessna 210 N-8214M, junto a cinco de sus tripulantes, utilizan el magnetómetro para rastrear objetos metálicos.
Este moderno aparato, que fue colocado en uno de los botes, tiene la capacidad de medir una distancia de más de 200 metros hacia el fondo del mar y 10 metros hacia cada lado.
Ayer se cumplieron seis días de la desaparición de esta aeronave, en la que viajaban funcionarios de la Autoridad de Aeronáutica Civil (AAC), que regresaban de Jaqué en Darién, en donde permanecieron por varios días por trabajo.
El pasado domingo 21 de agosto se halló el cuerpo de uno de los tripulantes, y las autoridades continuarán la búsqueda del resto.