El panorama en el Movimiento Liberal Republicano Nacionalista (MOLIRENA) comienza a cambiar con la disposición de las fuerzas de Jesús Rosas de aceptar la participación de la nómina amarilla en las elecciones de los cinco distritos que hacen falta y el anuncio de Arturo Vallarino de declinar a sus aspiraciones en caso que Rosas haga lo mismo.
Aunque Rosas anunció en una conferencia de prensa que presentó un escrito al Tribunal Electoral (TE), solicitando que se permita la participación de la nómina amarilla en los distritos de Soná, Muná, Cañazas, Arraiján y Los Santos, en aras de fortalecer el partido, Vallarino aclaró que esa es una decisión que corresponde a la Comisión Política Nacional.
Rosas señaló que esta determinación se adoptó luego de consultar con los diferentes sectores que están apoyando su campaña reeleccionista bajo el criterio institucional de permitir la participación de todas las nóminas y que los miembros del partido tengan la oportunidad de elegir y ser elegidos.
El objetivo de esta petición, según Rosas, es que se suspendan todos los recursos que se han presentado ante el organismo electoral, de manera que los comicios parciales se puedan realizar el próximo domingo y la Convención Nacional en la fecha programada el 4 de agosto.
No obstante, Vallarino indicó que la solicitud del presidente del colectivo es improcedente y que dicha actitud responde a que la Fiscalía Electoral y el Tribunal Electoral le han dado la razón en las diferentes querellas llevadas hasta el organismo electoral.
Agregó que el legislador Wigberto Quintero ha sido el vocero de la nómina amarilla, pues siempre ha propugnado por unidad del partido y que podría ser que la decisión de Rosas responda a las gestiones de éste.
Se mostró a favor de la unidad y reiteró que en caso que Rosas decline sus aspiraciones, él también estaría dispuesto hacerlo a favor de una nómina de unidad.