No solo la empresa privada se pronunció en contra de los ajustes tributarios que se aprobaron en el Municipio de Panamá. También lo hizo ayer un alto miembro del Ejecutivo: el ministro de Economía y Finanzas, Alberto Vallarino, quien advirtió que la reforma no le hacía “gracia”.
Vallarino cuestionó, además, que la reforma no fue respaldada por ningún análisis y que no se tiene un estudio del impacto que va a causar, que a todas luces puede ser perjudicial.
A Vallarino no le hacen gracia las reformas planteadas porque, dijo, la Alcaldía de Panamá es sumamente importante para la economía del país, debido a que la ciudad tiene un peso muy grande en lo que se refiere a la generación del Producto Interno Bruto (PIB).
El margen de ganancia para cada industria, según explicó Vallarino, es distinto, y en ese sentido los impuestos son complicados porque pueden significar cosas muy diferentes para cada sector de la economía.
“Para hacer este tipo de ajustes hay que tener coordinación y ha habido, en el pasado, municipios que han actuado unilateralmente y han sido demandados ante la Corte y se han tumbado esos aumentos”, agregó.
Añadió el ministro que por política del Estado no se puede poner en desventaja competitiva a industrias o empresas locales e internacionales.
“Los ajustes y la reforma fiscal han demostrado que no perjudican la competitividad de las empresas, tema muy diferente a lo que hizo la Alcaldía de Panamá, que no ha mostrado ningún análisis de cómo se pueden afectar los diferentes sectores de la economía nacional”, agregó Vallarino.