LAS ACCIONES de vandalismo en las escuelas le cuestan al Ministerio de Educación al menos medio millón de balboas anualmente. La delincuencia está acabando con los planteles de la ciudad.
Información suministrada por el MEDUCA indica que las escuelas más afectadas por estos hechos se ubican en el distrito de San Miguelito, la 24 de Diciembre, Alcalde Díaz, Panamá Oeste.
Igualmente en la comunidad de La Miel, en Kuna Yala; en Aguadulce, Chiriquí y en la provincia de Colón. Sencillamente un mal generalizado.
Pero, ¿cómo combatirlo? Resulta difícil, pues tal como aseguran las autoridades, "no hay presupuesto para tener un guardia de seguridad en todos los centros educativos del país?
Siendo así, una de las alternativas planteadas por el MEDUCA como paliativo es ofrecerle espacios a personas humildes en las escuelas para que vivan allí y de paso, se encarguen de cuidarlas.
Por otro lado, la institución está reforzando las cercas de las escuelas más propensas a hurtos, además se instalan puertas metálicas en los laboratorios de informática y otros espacios que guardan artículos valiosos.
Investigaciones realizadas por el MEDUCA indican que en algunas residencias que se ubican alrededor de estas escuelas afectadas por la delincuencia se ha encontrado mobiliario, equipos y otros enseres.
Al respecto, el ministro de Educación, Miguel Ángel Cañizales ha hecho un llamado a los padres de familia para que tomen conciencia sobre el grave daño que le está haciendo a la sociedad panameña por estas acciones.
El principal objetivo de los facinerosos al entrar a un plantel educativo es apoderarse de los cables eléctricos.
Eso ocurrió en la Escuela Altos de Cabuya, en el corregimiento de la 24 de Diciembre.
Los sacrificios del Club de Padres de Familia se esfumaron, pues la noche del viernes 22 de diciembre los delincuentes se apropiaron de los cables de electricidad.
Una pérdida de más de B/.3 mil es lo que representó este hurto que dejó sin energía eléctrica a la escuela que atiende a un total de 525 niños y niñas, distribuidos en dos turnos.
Según Julia Attes, una de las madres de familia, a las 12: 00 a.m. del pasado viernes las alarmas sonaron, lo que motivó que los vecinos llamaran a la Policía.
Lamentablemente los agentes no llegaron y los delincuentes se llevaron dos tipos de cables, uno No. 10 de 800 pies y el otro No. 6 de 600 pies.
Es por ello que para los estudiantes terminaron las clases de informática, ya que no podrán utilizar las computadoras.
Igualmente las luminarias que rodean a la escuela están dañadas, lo que es aprovechado por los facinerosos para entrar al plantel.
Los afectados solicitan a los agentes policiales intensificar los operativos de vigilancia para contrarrestar estos hurtos.
A nivel nacional hay un total de 3, 657 centros educativos.
Otros materiales hurtados en las escuelas son sillas, mesas, y hasta los sanitarios.
En Chilibre, específicamente la Escuela Tomás Arias, los maleantes acostumbran entrar a los comedores escolares para llevarse los alimentos de los niños.
Vandalismo azota las escuelas
Los fines de semana son los preferidos de los antisociales para entrar a los planteles y hacer de las suyas.