El vandalismo no excluye a la antigua ciudad. En el área próxima al Paseo de Las Bóvedas, en la Plaza de Francia, una brigada de obreros procede a reponer las reglas defectuosas y ajustar varias tuercas de las bancas de este concurrido sitio.
Rudy Chan, un trabajador que repara una de las bancas, aseguró que los daños se registran principalmente durante la noche, cuando la seguridad policial es escasa o nula.
Los trabajos incluyen también volverlas a pintar y cada mes se repite, con la idea de corregir cualquier desperfecto que presenten.