Nación

Varela rechaza "ultimátum" de indígenas en conflicto de hidroeléctrica

El presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, abogó hoy por el diálogo y rechazó el "ultimátum de 72 horas" que lanzó el martes un grupo de indígenas para que el gobierno cancele totalmente la construcción de una planta hidroeléctrica en el oeste del país.


El presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, abogó hoy por el diálogo y rechazó el "ultimátum de 72 horas" que lanzó el martes un grupo de indígenas para que el gobierno cancele totalmente la construcción de una planta hidroeléctrica en el oeste del país.

 

"Todo tiene que resolverse por la vía del diálogo. El tema de los ultimátum no (...) Las cosas son con diálogo", recalcó el presidente panameño durante una visita al Parque Nacional Soberanía, que se sitúa a lo largo de la ribera este del Canal, a propósito de la celebración del Día de la Tierra.

 
 

El Gobierno de Panamá decidirá la primera semana de mayo si sigue adelante con el proyecto de Barro Blanco o si cancela la construcción de esta hidroeléctrica, que se encuentra suspendida de manera temporal por problemas medioambientales y por ser fuertemente rechazada por la comunidad indígena vecina.

 

 
El Congreso General Tradicional Ngbe Buglé, uno de los órganos gobernadores de esta comarca indígena donde se encuentra Barro Blanco, informó el martes de que "viene la madre de todas las movilizaciones" si el Gobierno de Panamá no cancela la obra y "suspende la injerencia en los asuntos internos de la comarca".

 

"La comarca Ngbe Buglé se prepara para dar un ultimátum de 72 al Gobierno", alertó ayer el órgano gobernador que no concretó más detalles sobre la anunciada manifestación.

 
 

El Gobierno suspendió temporalmente el pasado 8 de febrero el proyecto hidroeléctrico Barro Blanco, que construye la firma hondureña Genisa sobre el río Tabasará, en el distrito occidental de Tolé, 400 kilómetros al oeste de la capital, e instaló una mesa de diálogo para solucionar el conflicto.

 

 
Entre las razones esgrimidas para suspender las obras están la falta de acuerdo con las comunidades y afectados por la represa, y la ausencia de un plan de manejo de petroglifos y otros hallazgos arqueológicos.

 

El proyecto ha sido un foco constante de conflicto con las comunidades de la comarca Ngbe Buglé, pues el lago que formará la represa inundará 5,6 hectáreas de terrenos anexos a esa población cuando sea temporada de lluvias.

 

En el lecho del río Tabasará, que alimentará la presa, está un petroglifo precolombino que sirve de culto principal de la iglesia sincretista Mama Tadta, que quedará permanentemente cubierto de agua cuando el lago se forme.

 

La hidroeléctrica de Barro Blanco comenzó a construirse en el 2011 y proyecta generar 28,56 megavatios, cerca del 2 % de la capacidad instalada del país.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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