El defensor del Pueblo, Ricardo Vargas tomó ayer posesión del cargo en la Asamblea Nacional para asumir inmediatamente funciones en la Defensoría del Pueblo.
Poco después de haber tomado posesión Vargas afirmó que sus actuaciones se harán con base a su conciencia, "apegado a los estándares de ética que han caracterizado mi vida pública y privada", precisó.
Previo al acto de toma de posesión, el panameñista Luis Eduardo Camacho presentó en la Secretaría General de la Asamblea Nacional una solicitud para que se investigue una denuncia interpuesta en el 2006 en la Fiscalía Anticorrupción en contra de Vargas, por la presunta violación a los derechos humanos, concusión, cohecho y abuso de autoridad mientras se desempeño como director de Migración.
El caso surge luego que una asiática indocumentada de nombre Xinhao Pan se mantuviera detenida en la cárcel de Migración por más de siete meses, encierro que según el denunciante provocó daños psicológicos a la detenida.
En este caso, Vargas señaló que detrás de todo esto hay una organización criminal que se dedica al tráfico de seres humanos, advirtiendo que la asiática había ingresados al país de manera ilegal e ilegítima.
En cuanto a la labor que desarrollará en la Defensoría, Vargas sostuvo que la agenda defensorial será muy amplia, e irá más allá de aquellos derechos que fundamentalmente se reconocen como derechos humanos.