El helicóptero HP-1430 que se precipitó al mar frente a las costas de Farallón el 18 de febrero, fue comprado a la empresa estadounidense Miami Aviation Service, la cual es propiedad del empresario cubano, Jessie Quiroga, para quien Panamá es un país muy familiar.
Se conoció que Quiroga ha hecho negocios con múltiples empresas panameñas dedicadas a la aviación, no sólo en la línea de helicópteros, sino también en lo que se refiere a cualquier tipo de aviones.
Los antecedentes de Quiroga se remontan a la dictadura militar, cuando hizo contactos con el fallecido aviador Patricio Janson, quien llegó a ocupar la Dirección de Aeronáutica Civil.
La relación con Janson le facilitó a Quiroga establecer contactos con los hermanos Alberto y Lorenzo Purcell, de allí que tenga buenas relaciones con el sector de la aviación nacional.
Las actividades de este empresario cubano-americano, no sólo incluyen la venta de aparatos, sino que también suministra piezas de diferentes tipos de aeronaves.
Entre las naves cuyas piezas suministra Quiroga figuran el jet ejecutivo presidencial Gulfstrem.
A inicios de la gestión de la presidenta Mireya Moscoso, el jet presidencial fue sometido a una rigurosa reparación en Estados Unidos, aunque se desconoce si Quiroga participó en la consecución de las piezas para dicha nave.
El helicóptero accidentado fue vendido a la empresa Hanta Corporation y su compra fue gestionada a través de la firma Endara, Solís, Delgado y Guevara.