Aunque los vendedores del Mercado Agrícola Central realizaron ayer su actividad fuera del centro por labores de limpieza y fumigación, decisiones que ha tomado la administración generaron malestar en el ambiente.
Uno de los quejosos, vendedor de frutas cítricas y que se abstuvo de brindar su nombre, señaló que se le quiere dar preferencias a los extranjeros por encima de los panameños.
Mientras que Ricardo, otro detallista, destacó que los robos continúan, en especial las madrugadas.
Consideró que cuando cambia la administración del mercado, "las cosas se ponen difíciles", por la falta de espacio para ofrecer sus productos.
Señalan que el alquiler mensual de un módulo de 8 metros cuadrados es de B/58.25.
Ayer en la tarde, los vendedores regresaron a sus sitios luego de la limpieza general del mercado.