Los vendedores del Mercado Público de Penonomé se encuentran molestos, debido a que no se han podido trasladar a sus nuevas instalaciones.
Según los vendedores, el mercado se inauguró hace dos semanas, sin embargo ellos continúan expuestos, mientras las pérdidas son cuantiosas.
Ana Navarro, vendedora de legumbres y verduras, dijo que ya tienen un año y veinticinco días de estar en los albergues temporales que el Municipio les asignó.
Mencionó que se suponía que solo estarían allí por seis meses. Las lluvias, el sol y las pocas ventas los tienen golpeados.
La construcción del mercado supera el cuarto de millón de dólar, pero los trabajos se han retrasado considerablemente, al punto que aún faltan por construir y pintar los bancos de ventas.
Por su parte Jorge Córdoba, administrador del mercado de Penonomé, explicó que no se han mudado a las nuevas instalaciones, porque la empresa se retrasó.
No obstante, dijo que es posible que la próxima semana se estén mudando, porque fue el compromiso con la empresa.